
El Grupo Santalucía continúa avanzando en su modelo de impacto social a largo plazo mediante el fortalecimiento de alianzas estratégicas con organizaciones del tercer sector. Se trata de colaboraciones estables, orientadas a dar respuesta a problemáticas sociales complejas y persistentes, que forman parte del Plan Corporativo de Sostenibilidad 2025-2028 y del Plan de Impacto en la Sociedad del Grupo, con el que la compañía busca dar un paso decidido “de la RSC al impacto social”.
Según explica Emma Marín, directora de Comunicación y RSC del Grupo, la apuesta pasa por compromisos duraderos y no puntuales. “Hemos optado por alianzas que se construyen con el tiempo, junto a entidades que conocen en profundidad las realidades con las que trabajan y con las que co-diseñamos proyectos que evolucionan y se adaptan”, señala. Marín destaca también la convocatoria anual Tú eliges a quién ayudamos, a través de la cual los grupos de interés de la compañía seleccionan iniciativas sociales adicionales: solo en 2025 se presentaron más de 60 proyectos.
La aseguradora colabora de forma continuada con organizaciones como la Asociación Española Contra el Cáncer, la Fundación Aladina, Cruz Roja, la Fundación Grandes Amigos, la Fundación Pasqual Maragall o SECOT, entre otras. Todas ellas conforman un ecosistema de partners con amplia trayectoria y arraigo social, especializado en ámbitos clave como la salud, el acompañamiento a personas mayores, la prevención del Alzheimer o la empleabilidad juvenil y sénior.
Este enfoque permite a Santalucía construir relaciones de confianza, profundizar en el conocimiento de los colectivos atendidos y ajustar las iniciativas a la realidad del territorio, partiendo de la premisa de que los grandes retos sociales requieren continuidad, escucha activa y aprendizaje compartido.
A través de estas alianzas, la compañía impulsa proyectos que combinan financiación, acompañamiento especializado, voluntariado corporativo y acciones de sensibilización. Entre las iniciativas en marcha figuran programas para reforzar las funciones cognitivas de personas que han superado tratamientos oncológicos, el apoyo logístico a equipos médicos de cuidados paliativos pediátricos o acciones dirigidas a combatir la soledad no deseada en personas mayores.
También se desarrollan proyectos para fomentar las relaciones intergeneracionales, poner en valor el talento sénior y favorecer el éxito educativo y el desarrollo personal de jóvenes en situación de vulnerabilidad. En paralelo, Santalucía promueve la participación de su plantilla en actividades de voluntariado alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y con las prioridades definidas en su Plan de Impacto en la Sociedad.
Las alianzas sociales se integran en el Pilar III de Transparencia del Plan Corporativo de Sostenibilidad 2025-2028, que fija como objetivos aumentar el impacto y la visibilidad de los proyectos, mejorar la eficiencia en su gestión y reforzar la legitimidad y el reconocimiento social de la compañía. Para ello, el Grupo ha incorporado indicadores específicos que permiten evaluar la contribución social, la evolución de las personas beneficiarias y el grado de implicación del voluntariado, junto a un modelo propio de medición del impacto.
“Estas alianzas no son elementos accesorios, sino una parte central de nuestro Plan de Impacto en la Sociedad y de los indicadores que trasladamos al Comité de Sostenibilidad y al Consejo”, subraya Marín, según informa la propia compañía. El objetivo, añade, es conectar la actividad del negocio con las necesidades reales de las familias y generar un legado positivo que trascienda los resultados económicos.
El trabajo conjunto con entidades sociales refuerza además el compromiso de Santalucía con la Agenda 2030 de Naciones Unidas, contribuyendo especialmente a los ODS 3 (Salud y Bienestar), 10 (Reducción de las desigualdades) y 17 (Alianzas para lograr los objetivos). De este modo, la aseguradora consolida su papel como agente de impacto social positivo, alineado con las mejores prácticas ASG.
Con esta estrategia, la aseguradora aspira a seguir creciendo como un ecosistema empresarial que integra los retos sociales del contexto, mejora la medición de resultados y amplía de forma progresiva el alcance y la profundidad de su contribución a la sociedad.