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Un informe de Cleantech for Iberia advierte de la brecha de inversión que amenaza con ralentizar la transición verde en España y Portugal. BBVA Research coincide en la urgencia de reforzar la financiación de la innovación para no perder competitividad en Europa.
La Península Ibérica necesita movilizar 250.000 millones en tecnologías limpias antes de 2030

La descarbonización de la economía ibérica exige un esfuerzo inversor sin precedentes. Según el estudio “Capital Cleantech en Iberia: Mapeando el Panorama, Movilizando las Inversiones”, elaborado por Cleantech for Iberia, España y Portugal necesitan sumar 250.000 millones de euros adicionales en tecnologías limpias de aquí a 2030, lo que equivale a 50.000 millones extra por año respecto a los niveles actuales.

El informe alerta de que esta brecha financiera podría frenar la transición ecológica y el despliegue de soluciones clave como el hidrógeno verde, las redes inteligentes o el almacenamiento energético. “Movilizar este volumen de capital es el pasaporte de la península ibérica hacia el liderazgo en innovación, competitividad y empleo verde en Europa”, subrayó Bianca Dragomir, directora de Cleantech for Iberia.

El análisis pone de relieve el papel estratégico del capital riesgo para acelerar la transición. Solo entre 2025 y 2030, la región necesitaría al menos 4.000 millones de euros adicionales en esta vía de financiación para equipararse a países como Alemania o Estados Unidos. Sin embargo, el documento advierte de la escasez de instrumentos financieros adecuados para respaldar proyectos pioneros —los llamados First-of-a-kind (FOAK)— y de la fragmentación entre las distintas fuentes de financiación.

Este diagnóstico coincide con el de BBVA Research. Tal y como destacó Julián Cubero, economista de la entidad, “Europa es líder en investigación básica, pero no en startups capaces de convertir ese conocimiento en innovación aplicada y comercializable. Falta financiación suficiente y con los instrumentos adecuados”. El estudio de BBVA Research, realizado junto a BeAbleCapital, incide además en la relevancia de la llamada deep science —tecnologías disruptivas tangibles como materiales avanzados, nanotecnología o biotecnología— para alcanzar los objetivos estratégicos de sostenibilidad de la Unión Europea.

El informe identifica varios obstáculos que dificultan la llegada de capital hacia el sector cleantech en la península: exceso de trámites burocráticos, criterios restrictivos en los programas públicos, ausencia de mecanismos de financiación combinada y falta de capital paciente de inversores institucionales, entre otros.

Claves para cerrar la brecha

Para revertir la situación, Cleantech for Iberia propone cinco líneas de acción:

  • Impulsar políticas claras que activen la demanda y atraigan inversión privada.
  • Reducir la carga burocrática y habilitar una ventanilla única de financiación.
  • Mejorar la coordinación entre instrumentos nacionales y europeos de apoyo.
  • Ampliar y diversificar la financiación pública con garantías, préstamos concesionales y plataformas de coinversión.
  • Atraer capital privado institucional y reforzar instrumentos específicos para proyectos FOAK y fabricación a escala.

Más allá de las renovables

Aunque la energía solar y eólica continúan siendo pilares de la transición, el estudio advierte de que la modernización de las redes eléctricas será decisiva. De hecho, en España más del 83% de la red de distribución ya está saturada, según la patronal Aelec. Cleantech for Iberia propone un Grid Deal europeo que transforme las redes actuales en infraestructuras dinámicas, flexibles y digitales, capaces de dar respuesta al crecimiento de la demanda industrial, del transporte eléctrico y de los centros de datos.

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