La demanda mundial de electricidad crecerá un 3,3% en 2025 y un 3,7% en 2026 —uno de los ritmos sostenidos más rápidos en más de una década— mientras las renovables están a punto de superar al carbón como primera fuente de generación. En paralelo, el mercado del crudo apunta a un incremento de consumo de en torno a 700.000 barriles diarios por año hasta 2026, con inventarios al alza y márgenes de refino elevados.