La demanda de un cambio profundo en el sistema socioeconómico sigue creciendo en la sociedad española. Así lo revela el III Estudio "Propósito y liderazgo transformador", realizado por CANVAS Estrategias Sostenibles en colaboración con Punto de Fuga y la Universidad de Málaga. Según el informe, el 76,5% de la población considera necesaria una transformación del modelo actual, mientras que un 67,1% cree que las empresas con un liderazgo transformador pueden ser clave en este proceso.
La publicación advierte que, a pesar del consenso social sobre la importancia de este modelo de liderazgo, su implementación en el ámbito laboral es aún limitada. Solo el 12,5% de los empleados reconoce prácticas de liderazgo transformador en sus empresas, mientras que la mayoría de la ciudadanía sigue sin percibir cambios sustanciales en su entorno de trabajo.
Basado en la opinión de 1.004 personas de diferentes edades, géneros y niveles socioeconómicos en toda España, el estudio ofrece una visión detallada de la percepción ciudadana sobre el liderazgo transformador y su influencia en la evolución del sistema. Su análisis destaca la creciente importancia de un liderazgo comprometido con la sostenibilidad, la equidad y el bienestar de las personas. Cabe destacar que el estudio, apoyado por Leroy Merlin e Hijos de Rivera, también examina cómo las empresas pueden adoptar un liderazgo más responsable y generar un impacto positivo en la sociedad. Durante la presentación del informe, expertos de distintos sectores discutieron el papel de las organizaciones en este proceso, incluyendo a Cristina Sánchez (Leroy Merlin España), Isabel Ruiz-Mora y Alejandro Álvarez-Nobell (Universidad de Málaga), Clara Fontán (Corporate Excellence) y Ángeles Caballero (periodista y autora).
Preocupaciones y prioridades de la ciudadanía
El estudio también refleja las principales inquietudes sociales. La corrupción y la evasión fiscal siguen encabezando la lista de preocupaciones para el 65,4% de la población, seguidas por la pobreza y la desigualdad (59,2%). Por primera vez, el bienestar físico y mental se posiciona entre las tres principales prioridades, con un 63,8% de los encuestados destacando su importancia.
El informe define cuatro dimensiones esenciales del liderazgo transformador: Cuidar, Inspirar, Catalizar e Impulsar. La más valorada por la ciudadanía es la de Cuidar (39,4%), que implica un propósito de impacto positivo más allá del beneficio económico y un enfoque en el bienestar social. Le siguen la capacidad de adaptación a los cambios sociales (21,4%), la promoción de la empatía y la autonomía de los equipos (21%) y el impulso de la innovación y la creatividad (18,3%).
A pesar de que el 61,3% de la población considera esencial que las empresas adopten este enfoque, sigue siendo poco común en el ámbito corporativo. Los Baby Boomers y la Generación X se muestran más escépticos respecto a su aplicación real en las empresas, mientras que la Generación Z lo reconoce con mayor frecuencia, aunque sin grandes expectativas sobre su impacto efectivo.
Cuando se trata de identificar quiénes pueden liderar la transformación, la ciudadanía confía principalmente en instituciones públicas y en organizaciones con capacidad de impacto social. La Unión Europea es la entidad mejor valorada (36,8%), seguida del sector educativo (34,8%). Los medios de comunicación y las redes sociales también juegan un papel relevante (24%), mientras que los organismos internacionales generan menos confianza (18,6%).
Además, el estudio identifica tres perfiles de ciudadanos según su nivel de compromiso con la transformación del sistema. Un 24% pertenece a la ciudadanía activa, que adopta hábitos sostenibles y tiene un alto nivel de implicación social. El grupo mayoritario (56,5%) se muestra interesado en estos temas, pero sin una implicación directa, mientras que un 19,5% se clasifica como ciudadanía inactiva, con menor preocupación por estos asuntos.
Entre quienes forman parte del segmento activo, un 76,8% afirma que priorizaría productos y servicios de empresas que demuestren un liderazgo transformador. Esto sugiere que los valores corporativos están adquiriendo un peso cada vez mayor en las decisiones de consumo.