Los Objetivos de Desarrollo Sostenible, indispensables para la recuperación empresarial

El próximo 25 de septiembre se conmemora el 6º Aniversario de la adopción por parte de Naciones Unidas de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Sin dudas, cuando fueron pensados, nadie imaginó la importancia que cobrarían en el escenario actual post pandémico. ¿Quién hubiera pensado que viviríamos una pandemia? Lo cierto es que luego del paso del coronavirus y la crisis sistémica que este trajo consigo, ha llegado el momento de la reconstrucción y es aquí donde la agenda 2030 cobra un papel protagónico.

Con motivo de este aniversario, Forética, organización referente en sostenibilidad y responsabilidad social empresarial en España, ha publicado su informe anual titulado “España: Destino Agenda 2030. La acción empresarial como palanca para la recuperación” en el que analiza cómo han influido las consecuencias socio-económicas de la crisis provocada por la COVID-19 en la consecución de estos Objetivos y, en el caso concreto de nuestro país, identifica los principales retos sociales y ambientales a los que es necesario dar respuesta para trazar la senda de desarrollo hasta 2030.

El 2020 será recordado como uno de los más difíciles de la historia reciente. El año pasado nos ha dejado un contexto sin precedentes a nivel global debido a la pandemia originada por la COVID-19, que todavía es una realidad que mantiene a gobiernos, empresas y sociedad en un contexto muy desafiante. Si bien lo peor de la pandemia, en la mayoría de los países, ya ha pasado, es momento ahora de la reconstrucción. En este escenario, los ODS son un buen reflejo del impacto que este shock sanitario, económico y social ha generado (y sigue generando) en todas las regiones del mundo, que ha resultado en el primer retroceso global en la consecución de los ODS desde su lanzamiento en 2015, tal y como muestra el Sustainable Development Report 2021.

Este reporte apunta que se han perdido años, o incluso décadas, de progreso a nivel global debido al incremento en los índices de pobreza extrema y desigualdad, la pérdida de empleo y el crecimiento de la economía informal, entre otros factores.  En cualquier caso, aunque el impacto social de la pandemia ha sido el más evidente, los retos ambientales más urgentes persisten, como la crisis climática, la pérdida de biodiversidad y la contaminación. Uno de los grandes aprendizajes que la pandemia nos ha dejado es la interacción e interdependencia de todos ellos: salud, bienestar, prosperidad social y económica, crisis climática, protección de la naturaleza, entre otros y, por tanto, la visión holística del desarrollo sostenible que define la Agenda 2030 y sus 17 ODS.

El informe publicado por Forética afirma que Europa, como todas las regiones del mundo, ha sufrido (y sigue sufriendo) los impactos de la pandemia. El Informe de Progreso 2021 sobre la consecución de los ODS en la Unión Europea muestra un impacto negativo en el desarrollo económico y del mercado laboral (ODS 8), que ha dado lugar a un revés a la mejora observada desde 2013. Esta tendencia se ha repetido en el área de educación (ODS 4), igualdad de género (ODS 5), incremento de las desigualdades (ODS 10), así como en materia de alianzas (ODS 17).

El documento advierte que, a pesar del indiscutible impacto de la pandemia en Europa, la respuesta ha sido determinada y con un enfoque de sostenibilidad claro. El Pacto Verde Europeo, lanzando a finales de 2019 por la Comisión Europea, con el objetivo de transformar Europa en una economía competitiva, eficiente, limpia y descarbonizada, de manera justa e inclusiva, ha supuesto un gran referente y escudo para dar respuesta a la actual crisis. Y no sólo eso, sino una garantía de aceleración en la consecución de los ODS en Europa.

Dentro de las barreras que dificultan la aceleración de la acción para el cumplimento de los ODS, el informe afirma que una de las principales tiene que ver con la discrepancia existente entre el compromiso político para la consecución de los Objetivos por parte de los países -a pesar de haber presentado sus Exámenes Nacionales Voluntarios para la consecución de los ODS- y la verdadera integración de estos en los presupuestos nacionales.

Por otra parte, el informe señala las cuatro claves para el liderazgo empresarial en la consecución de los ODS: en primer lugar, llevar a cabo un seguimiento anual sobre el avance en la consecución de los ODS para planificar o adecuar la estrategia empresarial al contexto; en segundo lugar, fijar la ambición a la altura de los retos más urgentes con un enfoque sectorial; en tercer lugar, considerar la taxonomía de la Unión Europea como una herramienta para identificar dónde está poniendo los verdaderos esfuerzos la organización y reducir la brecha existente entre el compromiso y la inversión para lograrlo; y, por último, mejorar de forma continua los indicadores de medición de la consecución de los ODS, llevando a cabo una traducción que permita entender a la sociedad los esfuerzos de las empresas.

Redefiniendo las soluciones a los retos de España para un nuevo futuro (más sostenible)

El informe explica que, claramente, nuestro país también ha visto impactado su avance en la consecución de la Agenda 2030 debido a las consecuencias socio-económicas de la COVID-19.  El ‘Sustainable Development Report 2021’, sitúa a España en el puesto nº 20 entre los 165 países que recoge el índice global de desarrollo sostenible. Los indicadores muestran que España ha avanzado, respecto a los datos de 2020, en algunos ODS, como el ODS 1 (Fin de la pobreza), ODS 3 (Salud y bienestar), ODS 5 (Igualdad de género) y ODS 16 (Paz, justicia e instituciones sólidas).

La mala noticia es que, por el contrario, la información reportada para el ODS 2 (Hambre cero) presenta un desempeño negativo, con significativos retrocesos en tres de los nueve indicadores incluidos. Asimismo, cabe recordar que nuestro país se encuentra por debajo de la media europea en el desempeño del ODS 8 (Trabajo decente y crecimiento) o el ODS 10 (Reducción de desigualdades), incluso antes de la pandemia, según datos de Eurostat.

El medioambiente ha sido otro de los grandes damnificados, según muestra el informe. Al respecto, se observa que el desempeño vinculado al impacto medioambiental presenta retrocesos significativos, especialmente en lo relativo al ODS 13 (Acción por el clima) y ODS 15 (Vida en la tierra) resultado de la combustión de combustibles fósiles y la creciente pérdida de biodiversidad, respectivamente. El documento explica que, esta tendencia también la encontramos en el resto de países de la OCDE, donde se requieren mayores esfuerzos en los próximos años para avanzar hacia la mitigación del cambio climático y la protección de la biodiversidad ante el empeoramiento de los indicadores relacionados con estos objetivos.

En este escenario, el estudio afirma que la respuesta a los retos de España para avanzar en el cumplimiento de los 17 objetivos en la próxima década se recogen en el Plan de Acción para la Implementación de la Agenda 2030 aprobado en 2018 donde se proponen nueve políticas palancas, que se han convertido en un plan de contingencia ante el impacto de la COVID-19. Estas son:

  1. Prevención y lucha contra la pobreza, la desigualdad y la exclusión social
  2. Igualdad de Oportunidades: Plan Estratégico
  3. La Agenda Urbana Española
  4. La Economía Circular
  5. Ley de Cambio Climático y Transición Energética
  6. La Investigación Científica y Técnica para los ODS
  7. La Economía Social. Estrategia 2017-2020
  8. Gobierno abierto
  9. Recuperar la Cooperación Española al servicio de los ODS

La transformación que buscan dichas políticas palanca y sus medidas, no sólo tiene un impacto directo en la sociedad, sino también en las empresas, que son aliados claves para su consecución y también para su alineamiento con los retos país y con su propio desempeño en sostenibilidad.

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