No todas son malas noticias este año. A pesar de la pandemia y los devastadores efectos que esta tuvo y continúa teniendo en nuestras economías algunos ámbitos han experimentado un notable crecimiento. Este es el caso de las certificaciones de bonos climáticos que han pasado los 150.000 millones de dólares, marcando una cuota de mercado récord.
Las certificaciones de bonos climáticos aumentaron exponencialmente en 2020

Según afirma Climate Bonds Initiative,organización internacional sin fines de lucro enfocada en inversionistas que busca movilizar el mercado de bonos de hacia soluciones al cambio climático, la emisión acumulada bajo el Estándar de Bonos Climáticos pasó los 150.000 millones de dólares en octubre de este año, estableciendo un nuevo hito para el Estándar de Bonos Climáticos internacional. El crecimiento ha sido realmente exponencial, los bonos y préstamos ecológicos certificados han sido emitidos por más de 160 organizaciones de 36 países, influyendo en las direcciones del mercado de las finanzas ecológicas hacia las mejores prácticas tanto en las economías desarrolladas como en las emergentes desde 2014. 

Entre 2014 y 2019, la tasa de crecimiento anual promedio de la emisión de Bonos Climáticos Estándar fue del 288%, un aumento constante. La primera certificación en 2014 fue para la granja solar de Willersley, un proyecto solar con base en el Reino Unido. A finales de octubre de 2020, el mercado mundial anual de bonos y préstamos ecológicos ha alcanzado los 194.600 millones de dólares, con 46.400 millones de dólares de esa emisión certificados bajo el Estándar de Bonos Climáticos, lo cual significa un aumento del 9% en el período equivalente de 2019. Entre las certificaciones más destacadas de 2020 se encuentran los bonos verdes soberanos emitidos por Chile y los Países Bajos, los principales bancos chinos, el fabricante de automóviles Volkswagen y el operador japonés de redes de trenes rápidos JRTT. Asimismo, el operador ferroviario francés Societe du Grand Paris (SGP) es el mayor certificador del año hasta la fecha con 10.600 millones de dólares.

Otro aspecto a resaltar este año es que los emisores repetidos han adoptado la certificación programática. En este sentido, 28 organizaciones han adoptado el proceso racionalizado de certificación programática para múltiples emisores ecológicos, entre los que destacan algunos de los mayores operadores de transporte, bancos y empresas de servicios públicos del mundo.

Sean Kidney, CEO de Climate Bonds Initiative, expresó al respecto que "El Estándar de Bonos Climáticos es la referencia de calidad en los mercados financieros verdes. Se basa en un riguroso enfoque para el desarrollo de definiciones verdes, que se nutre del trabajo de reconocidos expertos de todo el mundo; y se centra en el objetivo 1.5C del Acuerdo de París.  Este último hito es un tributo al deseo de los mercados de rigor y calidad y a los numerosos emisores verdes, tanto grandes como pequeños, que han adoptado la Certificación".

El transporte de bajo carbono es la principal actividad certificada, seguido de la energía solar, los edificios de bajo carbono y la energía eólica. En cuanto a la distribución geográfica de estos, la emisión de bonos y préstamos ecológicos certificados se ha originado en los siguientes países : Alemania, Australia, Austria, Barbados, Bélgica, Brasil, Chile, China, Colombia, Emiratos Árabes Unidos, España, Estados Unidos, Filipinas, Francia, Grecia, Hong Kong, India, Italia, Japón, Kenya, Luxemburgo, Marruecos, Mauricio, México, Nigeria, Noruega, Nueva Zelandia, Países Bajos, Panamá, Polonia, Reino Unido, Rusia, Singapur, Sudáfrica, Tailandia y Vietnam. De estos, los emisores con sede en Francia fueron los mayores emisores de certificaciones por volumen (19%), seguidos de los situados en los Estados Unidos (15%), los Países Bajos (14%), China (9%) y Australia (8%).  Nueva Zelandia, Noruega, Chile, la India y Japón.

Afortunadamente y a pesar del contexto adverso en el que nos encontramos, el alcance del Estándar de Bonos Climáticos se está expandiendo. La primera certificación bajo los nuevos Criterios de Gestión de Residuos ha surgido de Japón, y la primicia es que se acaban de lanzar los Criterios de Transporte para apoyar la descarbonización del transporte marítimo y hay más por venir en los Criterios de Transporte con Bajo Carbono y de Agua. El objetivo principal de esta iniciativa es aumentar el uso de las evaluaciones con base científica en la financiación del clima y las inversiones ecológicas.

Para 2021, Climate Bonds Initiative, espera que estos resultados también se trasladen a la financiación de transición, la próxima gran área de desafío será la descarbonización de los sectores de grandes emisiones y el apoyo a las nuevas tecnologías y facilitadores.

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