Cada campaña electoral en España gira en torno a cuestiones que afectan de manera inmediata a la ciudadanía: la vivienda, el empleo, la sanidad, las pensiones o la seguridad. Sin embargo, existe un desafío que condiciona todas ellas y que, pese a ello, continúa ocupando un lugar secundario en los programas de los principales partidos políticos: el cambio climático.