
Los bancos multilaterales de desarrollo destinaron 163.000 millones de dólares a financiación climática en 2025, un 19% más que el año anterior. Según su último informe conjunto, la inversión dirigida a países de ingresos bajos y medios creció un 21% y alcanzó los 103.000 millones de dólares.
La financiación climática de los bancos multilaterales de desarrollo alcanzó en 2025 su mayor volumen hasta la fecha. Así lo recoge el Informe conjunto de 2025 sobre financiación climática de los bancos multilaterales de desarrollo, que sitúa el total movilizado por estas instituciones en 163.000 millones de dólares.
El avance refuerza el papel de la banca multilateral como uno de los principales canales para financiar la transición hacia economías bajas en carbono y más preparadas frente a los efectos del cambio climático. También coloca a estas entidades en la senda de cumplir las previsiones para 2030 anunciadas durante la COP29 de Bakú, celebrada en 2024.
El mayor crecimiento se produjo en los países de ingresos bajos y medios. Los recursos destinados a estas economías ascendieron a 103.000 millones de dólares, un 21% más que en 2024 y el doble que hace cinco años.
De esa cantidad, 68.000 millones se dedicaron a proyectos de mitigación, orientados a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Esta partida aumentó un 16% en un año. Otros 35.000 millones se dirigieron a adaptación, con el objetivo de ayudar a territorios, infraestructuras y comunidades a afrontar las consecuencias del calentamiento global. En este caso, el crecimiento fue del 31%.
Pese al avance registrado, los datos muestran que la mitigación continúa concentrando la mayor parte de los recursos. El incremento de la financiación para adaptación resulta especialmente relevante para las economías más expuestas a fenómenos extremos y con menor capacidad económica para responder a sus impactos.
La movilización de capital privado vinculada a las operaciones climáticas de los bancos multilaterales alcanzó los 35.000 millones de dólares en los países de ingresos bajos y medios.
En las economías de ingresos altos, la financiación climática multilateral se mantuvo también en niveles elevados y alcanzó o superó con cinco años de antelación las previsiones fijadas para 2030.
En estos países, los bancos destinaron 53.000 millones de dólares a iniciativas de mitigación y 7.000 millones a adaptación. Además, lograron movilizar 80.000 millones de dólares procedentes del sector privado.
“Estos resultados demuestran que los bancos multilaterales de desarrollo están actuando a gran escala y acelerando el apoyo allí donde más se necesita”, señaló el vicepresidente del Banco Europeo de Inversiones (BEI), Ambroise Fayolle. A su juicio, la combinación de inversión pública y privada permite respaldar proyectos relacionados con la resiliencia, la independencia energética y el crecimiento sostenible.
El Banco Europeo de Inversiones aportó por sí solo 52.000 millones de dólares de financiación climática en economías de ingresos altos durante 2025. A través de BEI Global, su división especializada en desarrollo, destinó otros 4.600 millones a países de ingresos bajos y medios.
La entidad europea también movilizó 58.000 millones de dólares de financiación climática privada en el conjunto del mundo. El BEI es el brazo financiero de la Unión Europea y pertenece a sus 27 Estados miembros. En 2025, el Grupo BEI firmó 100.000 millones de euros en nueva financiación y servicios de asesoramiento para más de 870 proyectos.
Dentro del grupo, el Fondo Europeo de Inversiones trabaja especialmente en la mejora del acceso a la financiación de pequeñas y medianas empresas y empresas emergentes mediante garantías, titulizaciones e inversiones de capital.
Durante la COP29, los bancos multilaterales se comprometieron a elevar progresivamente su aportación a los planes de desarrollo resiliente y bajo en carbono. Para 2030, prevén proporcionar anualmente 120.000 millones de dólares a países de ingresos bajos y medios, incluidos 42.000 millones para adaptación, y movilizar otros 65.000 millones de inversión privada.
Para los países de ingresos altos, la previsión se estableció en 50.000 millones de dólares anuales, de los cuales 7.000 millones estarían destinados a adaptación. A esta cantidad se sumarían otros 65.000 millones procedentes del sector privado. Los resultados de 2025 indican que las entidades avanzan hacia esos objetivos y que, en algunas categorías, ya los han alcanzado.
En la COP30 de Belém, los bancos reafirmaron su voluntad de continuar trabajando de manera coordinada para ayudar a sus clientes a aprovechar las oportunidades de un desarrollo compatible con los desafíos climáticos.
Junto al aumento de los recursos, las instituciones están impulsando la digitalización de sus sistemas de información para facilitar el seguimiento de las inversiones. En abril de 2026 se lanzó una versión piloto del panel de financiación climática de los bancos multilaterales, que ofrece datos más detallados, desgloses específicos y las metodologías armonizadas empleadas para clasificar las operaciones.
La herramienta complementa el informe conjunto mediante tablas y visualizaciones interactivas que permiten consultar de forma más accesible el destino de los fondos. Esta mejora de la transparencia resulta clave para evaluar no solo cuánto aumenta la financiación, sino también qué proyectos respalda y cuál es su contribución efectiva a la mitigación, la adaptación y el desarrollo sostenible.
El informe fue coordinado por el BEI con la colaboración del Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo. Reúne información de diez instituciones, entre ellas el Banco Africano de Desarrollo, el Banco Asiático de Desarrollo, el Banco Interamericano de Desarrollo, el Banco Islámico de Desarrollo, el Nuevo Banco de Desarrollo y el Grupo Banco Mundial.