"El tema de la Conferencia se centra en cómo en tiempos difíciles la RSE ayuda a la empresa a enfrentar problemas y aprovechar nuevas oportunidades de negocio. Ante los desafíos actuales, las empresas tienden a emplear estrategias y acciones relacionadas con la esencia de su negocio así como aquellas que buscan oportunidades en nuevos mercados."
Martha Belden
Entre muchas acepciones, el liderazgo es entendido en la actualidad como la capacidad de influir, direccionar, persuadir, gestionar y motivar hacia nuevas formas y prácticas de la vida organizacional; de este modo, los directivos y dirigentes se preparan cada vez más desde la negociación y el diálogo para movilizar de manera carismática, cambios y procesos en los cuales, la decisión, la ética de la responsabilidad y la transparencia, se constituyan en principios rectores.
Andrea Cuervo Prados

Para quienes nos dedicamos a esto de la RSC estaba claro que en cuanto apareciera publicada la guía ISO 26000 en 2010, muchos entes normalizadores nacionales publicarían sus respectivas normas basadas en la guía, a pesar de violar con ello el espíritu no certificable de la misma.
En la Fundación Cibervoluntarios nos apasionan las tecnologías por su poder de cambio e innovación social, por la capacidad que tienen para favorecer la inclusión social y empoderar a las personas. Promovemos el uso social de las TIC allá donde estamos; por eso nos gusta que cada vez más diferentes entidades se sumen a la acción social mediante el uso de herramientas tecnológicas. Para potenciar este tipo de acciones celebramos el evento "RSC a escena" en el que además entregamos los "Premios Cibermax al uso de las tecnologías para la Responsabilidad Social Corporativa".
La de Recursos Humanos es una crisis recurrente, casi aburrida. Pasan los años y ahí seguimos con toda esta retórica de ser socios estratégicos del negocio y del papel fundamental del capital humano en la empresa. La realidad, en cambio, parece mostrar una función que va de descrédito en descrédito. La crisis económica y las correspondientes reducciones de plantilla han echado más leña al fuego y lo más frecuente ahora es encontrar empleados que directamente echan pestes de su correspondiente departamento de RRHH. Que nadie lo tome de manera personal: las descalificaciones suelen ser al área completa, y no tanto a profesionales específicos.
Resulta difícilmente creíble que en un país donde la investigación tiende a cero, donde los cerebros emigran a otros lugares con horizonte más amplio, donde ser inteligente en la escuela, en el trabajo, etc. es sinónimo de “listillo”, donde las altas capacidades más que ignoradas son despreciadas, y no haya existido nunca una preocupación de los gobiernos por rescatar y aprovechar un potencial que está ahí, al alcance de la mano, y no se tiende buscando fomentar la alta inteligencia, simplemente se desperdicia.
El lamentable caso de la silicosis entre kurdos de talleres turcos es un buen ejemplo para comprender por qué se debe exigir transparencia a lo largo de la cadena de abastecimiento en el marco de la gestión de la Responsabilidad Social.
En una entrada anterior del blog propuse –medio en broma, medio en serio- que se declarara a los responsables de RSE especie protegida. No porque su trabajo fuera más complejo o más arriesgado que el de otras áreas, sino porque, si realizan su trabajo en serio y hasta las últimas consecuencias, éste conlleva unas tensiones específicas que, a día de hoy, no parece que se puedan resolver sino, a lo sumo, manejar a la búsqueda de un equilibrio siempre inestable.