Innovación, eficiencia energética, nuevos productos... No hay una receta fija, pero sí empresas que ya se están anticipando a lo que vendrá y han entendido que la gestión ambiental es tan buena para ellas como para el planeta. Unas cumplen con lo justito, otras se presentan voluntarias, las hay que sacan nota y que empiezan a andar la senda de la sostenibilidad, del recorte de emisiones, de la eficiencia energética. Han sabido adaptarse a las circunstancias y sacar provecho de algo que otros ven como un hándicap.
La responsabilidad social, con la triste ayuda de una crisis económica sin precedentes, ha vuelto a poner en la mesa los valores que defendían nuestros padres. Ahora, visto el resultado que nos ha dado el modelo económico, yo quiero ser lo que sea, pero quiero ser como mi papá y mi mamá: gente de bien.
Maki Avelo
En este blog hemos hablado en alguna ocasión del “engagment”, del activismo accionarial, y del papel que están jugando la gestión socialmente responsable de los fondos de pensiones de empleo para que se produzca un cambio en nuestra sociedad. Esta semana hemos tenido conocimiento de dos importantes decisiones.
El enorme ruido generado en torno a la reciente Cumbre de Copenhague sobre el Cambio Climático no ha podido desviar la atención sobre la cuestión principal: cómo pasar a la acción. Esencialmente, todos los países y actores coinciden en el diagnóstico y, en gran medida, en las soluciones a adoptar. El reto ahora es acertar en el desarrollo tecnológico adecuado para acompañar el cambio de modelo energético.
Juan Cardona
Leemos muchos artículos académicos y periodísticos y oímos muchas presentaciones que nos hablan sobre las prácticas responsables de las empresas. Pero, ¿es lo que oímos y leemos representativo de la realidad o es una selección deliberada para el consumo público? Oigamos algunos diálogos dentro de la empresa.
Antonio Vives
Si se me permite decirlo en un lenguaje propio de las películas del far-west, ha llegado el momento de no estar sólo contra los malos, sino también a favor de los buenos.
Desafíos y negocio. El binomio empresas-calentamiento global ya ha descubierto que es compatible. La carrera hacia un nuevo modelo de gestión ambiental ha comenzado. El calentamiento global, la crisis ambiental, ya no es un asunto de científicos. De los análisis de técnicos y expertos ha saltado a las cumbres políticas, al ámbito económico y a la esfera social. Los medios ya no hablan del agujero en la capa de ozono, sino de la necesidad urgente de un cambio radical en nuestro modelo de desarrollo. Un cambio que afectará a todos y cada uno de los aspectos de nuestra vida. Y el motor económico que mueve al globo, el entramado empresarial y el sistema financiero internacional, no son una excepción.
¿Imaginó este zaragozano el día que dejó su pueblo natal (Catalorao) que iba a ser una de las personas clave en la lucha por la sostenibilidad? Tras pasar por varios cargos comunitarios, dirigió durante 8 años la Agencia Europea de Medio Ambiente y el Observatorio de la Sostenibilidad (OSE), al que ahora asesora. Este ingeniero industrial sin pelos en la lengua, se incorporó también como asesor en temas de desarrollo sostenible y medio ambiente a la Oficina Económica del presidente en 2004. En 2007, se le concedió el Premio Extraordinario de Medio Ambiente “Artemio Precioso”.
Con un auditorio de cientos de personas se celebró en Madrid la Jornada "Nuevos valores, nuevos liderazgos" de APD. En el programa, muchas entidades colaboradores y un plantel de ponentes de primer nivel, combinando perfiles empresariales con filósofos muy mediáticos, de la talla de Fernando Savater y José Antonio Marina. El planteamiento no podía ser más interesante: reflexionar sobre las causas de fondo de la actual crisis económica y financiera y recuperar ciertos valores para la ética empresarial, promoviendo además el fortalecimiento de la sociedad civil. Merece la pena hacer de reportero del evento y rescatar algunas de esas reflexiones filosóficas.
Uxio Malvido