Empresas, entidades sociales y asociaciones empresariales trabajan conjuntamente por la responsabilidad social empresarial en el Grupo RSC en Acción desde 2010. Este grupo está preocupado por la difícil situación económica, fruto de una crisis de valores, y pretende promover la Responsabilidad Social como una vía para construir una sociedad y una economía más sólidas y vinculadas a lo humano.
Criticamos mucho a los informes de sostenibilidad por ser instrumentos de gestión de imagen de la empresa, porque no contienen la información que le interesa a los stakeholders, por contener medias verdades y a veces claras mentiras. Y creo que la gran mayoría de las veces tenemos razón. No obstante, los informes de sostenibilidad juegan un papel fundamental dentro de la empresa que hay que destacar.
Los consumidores se han sentido normalmente impotentes ante la actuación de las grandes empresas. No tenían poder para enfrentarse a sus actividades ni tenían la capacidad necesaria para que sus protestas tuvieran el eco suficiente. Pero eso está cambiando con las redes sociales y los nuevos canales de comunicación entre empresas y sus grupos de interés.
En 2012 se cumplen trescientos sesenta y cinco años de la publicación en Huesca, por vez primera, de "El arte de la prudencia" de Baltasar Gracián, un texto traducido a decenas de lenguas que atesora reconocimiento universal y que a lo largo de los siglos se convirtió en libro de cabecera para muchas personas que gozamos con su lectura y sus enseñanzas.
Hasta ahora no se había dado en España una amenaza de estas características. Sí en países como China, Rusia, Irán o algún otro donde la libertad de expresión y los derechos civiles están más arrinconados. Un gigante de las telecomunicaciones ha enjuiciado a un ciudadano por sus opiniones en un blog, y solicitado su encarcelamiento más 3,7 millones de euros como indemnización. Telecinco, la empresa demandante, acusa al bloguero de promover una campaña en contra de un programa de TV –La Noria- y sus empresas patrocinadoras. El “Caso Telecinco” y su resolución, se ha convertido en uno de los más interesantes episodios de la Responsabilidad Social: Corporativa y Ciudadana.
En el mundo Universitario, en los negocios, en el sector público, así como, en los medios de comunicación social u otros medios de generación y difusión de ideas, se discute permanentemente hoy en día, sobre la importancia de la práctica de los valores en las organizaciones a objeto de hacer de estas, tanto verdaderos lugares de producción de bienes y servicios con un objetivo económico legitimo de rentabilidad, al igual que, garantizar y mejorar la convivencia de quienes en ellas hacen vida como: empleados, clientes, proveedores, comunidad, sociedad civil, medioambiente, gobierno, y demás grupos de interés relacionados con esta o sus stakeholders como se les denomina en el mundo anglosajón.
Siempre recordaré la respuesta
de un profesor británico quien, al preguntarle
si tenía algún colega investigando
sobre confianza, me contestó, casi indignado:
“Lo siento, señor, pero aquí sólo se estudian temas prácticos”
Vivimos en una realidad viscosa. Las empresas son también viscosas. Es un espesor que no permite ver claro, ni moverse ni actuar. Esta viscosidad lo vuelve todo anodino, romo, gris. Las empresas son brillantes creando nuevas herramientas de gestión y de reinvención. La RSC es una de ellas. Es brillante, pero no es perfecta. Es viscosa. No responde adecuadamente a ciertas realidades.
Iberdrola ha recaudado 4.754 kilos de alimentos básicos donados por sus empleados, que serán distribuidos entre familias necesitadas a través de distintas organizaciones sociales, como Cáritas, el Banco de Alimentos de Salamanca, y la Casa Caridad y la asociación de emigrantes ACCEM en Valencia.
Son tantas las preguntas con sentido que nos podemos y debemos hacer... La crudeza de lo que vivimos nos desnuda delante de la realidad y ya no vale cualquier cosa. Bienvenidas sean las preguntas.
La duda que tiene hoy todo su espacio, encuentra en la economía a la gran cuestionada.