“Ojalá DIRSE sea el verdadero periscopio de la RSE, y ocupe el lugar que debería haber ocupado el Consejo Estatal de la RSE, hoy completamente paralizado”. Con este desiderátum abría Ramón Jáuregui, diputado socialista y ex ministro de la Presidencia en la anterior legislatura, el segundo encuentro de la Asociación de Directivos y Profesionales de la RSE ayer en Madrid.
La reciente publicación de dos circulares de la CNMV sobre retribución de los consejos de administración y sobre el informe anual de gobierno corporativo de las empresas cotizadas (25/6/13), así como la también cercana creación de una comisión de expertos para estudiar posibles mejoras del Código Unificado de Buen Gobierno, vuelve a poner en candelero en nuestro país la nunca bien resuelta problemática del funcionamiento de los sistemas de gobierno corporativo.
Esto es, por lo que parece, lo que más interesa a la prensa extranjera, al menos a juzgar por la insistencia con que piden la opinión de los “expertos” españoles. ¿Cómo afectan las denuncias, rumores y silencios de los políticos a la imagen de España, a la prima de riesgo y a las inversiones extranjeras en España?
A primera vista, la suspensión de los famosos ‘+’s de la G3, como reconocimiento del aseguramiento externo de una memoria de sostenibilidad, puede parecer una relajación en las exigencias de la GRI, más aún, cuando mantiene su postura de recomendar y no requerir el aseguramiento externo, para cualquiera de los dos nuevos niveles de cumplimiento “de acuerdo” con la G4.
Según voy conociendo el mundo de la innovación social y hablando con unos (actores de la economía social) y otros (actores de la economía de mercado), tengo la sensación de que son dos mundos que se necesitan mutuamente pero que no terminan por entenderse.
Los economistas entienden lo de la necesidad de la Responsabilidad Social (RS) en las empresas, a partir de algo que conocen bien: la existencia de externalidades o efectos externos. La teoría neoclásica sostiene que, bajo ciertas condiciones, el libre mercado alcanza siempre un óptimo social. Bajo ciertas condiciones… que no se cumplen nunca, como la existencia de información perfecta para todos en el mercado, la libertad de entrada y de salida sin costes. Y la ausencia de efectos externos.
El Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi) ofrecerá en una guía pautas y orientaciones a las distintas administraciones públicas españolas, en sus distintos niveles, para que desarrollen más y mejores estrategias de responsabilidad social en sus propios ámbitos, según informó la entidad en una nota.
La materialidad siempre ha sido un tema básico para las memorias de sostenibilidad, sin embargo para cumplircon la nueva versión G4, su renovado protagonismo va a suponer un verdadero reto para algunas empresas.
Leí hace tiempo que, cuando aún estaba en vigor la pena de muerte en Gran Bretaña, un ciudadano intentó cobrar el seguro de vida de su padre, que había sido ahorcado por varios crímenes, poniendo en el apartado de causas de la muerte del formulario correspondiente: “hundimiento de un estrado en una ceremonia oficial”.
La reputación es algo muy difícil de ganar pero que se pierde rápidamente. Eso es algo que las entidades financieras han experimentado en los últimos años. “Una pérdida de reputación, de confianza, de legitimidad, que hay que volver a construir, y para lo que tendrán que hacer verdaderos esfuerzos si quieren volver a recuperarla”, destacaba el profesor J. Félix Lozano, Director del Máster de RSC de la Universitat Politècnica de Valencia y Asesor de la Fundación ÉTNOR, en la clausura de su segunda edición.