
Mirar atrás para ver el trayecto recorrido durante el pasado año 2025 es echar un vistazo al último tramo. Todo es tan frenético que los recuerdos, los hechos y las leyes, las dichosas leyes, se van superponiendo. Si me lo permitís, compartiré el regusto de lo que se me ha quedado, ya está la IA y sus prompts para otro tipo de contenido.

Todavía hay organizaciones en las que se confunde liderazgo con control. Control del entorno, de los procesos, de las personas y, si fuera posible, del futuro. La creencia dominante ha sido siempre la misma: cuanto más estable es un sistema, mejor funciona. Pero la complejidad del entorno se encarga de desmontar nuestras creencias más profundas a base de crisis, disrupciones y cambios que no piden permiso.

Lo grave de la falta de ética es que hemos provocado la descontextualización de las acciones humanas, que dejan de ser determinadas por los principios y son sustituidas por una estructura cambiante de normas. Esa realidad es una conclusión que he repetido en nuestro seminario de debate en los cuatro o cinco últimos años.

Como ingeniera, entiendo que, aunque no todas las ecuaciones son sencillas de resolver, identificar y combinar correctamente las variables nos permite abrir infinitas posibilidades y acercarnos a soluciones valiosas.En liderazgo ocurre lo mismo: los resultados dependen de cómo conectamos propósito, diversidad y talento, y de la coherencia con la que los integramos en la práctica diaria.

Se habla mucho de transición ecológica en términos de objetivos, planes y grandes inversiones. Sin embargo, una parte decisiva del cambio se juega en un terreno más cercano: qué ocurre cuando la sostenibilidad llega a un municipio, se traduce en puestos de trabajo y consolida una actividad económica con vocación de permanencia.

En estas fechas de Navidad, cuando abundan los mensajes de esperanza y los deseos de un futuro mejor, resulta inevitable contrastarlos con la realidad de la acción climática global y hacer un balance.

La regulación de la IA se ha convertido en un elemento central de la competencia geopolítica entre bloques. Cuáles son estos bloques geopolíticos y cuál es su impacto.

La seguridad vial no empieza cuando giramos la llave del contacto. Comienza mucho antes, en los elementos que conforman nuestro vehículo. Y entre todos ellos, hay uno que, pese a ser el único punto de contacto con el asfalto, sigue siendo el gran olvidado: el neumático.

Sigue siendo sorprendente que, en pleno 2025, la regeneración de ecosistemas marinos continúe tratándose como un gesto voluntarista, casi romántico. El deterioro del océano se percibe a menudo como un asunto ambiental, cuando en realidad es un riesgo económico sistémico.

El voluntariado es uno de los pilares menos visibles —pero más decisivos— de la transformación social. Sin embargo, para que su impacto sea real y sostenible, las buenas intenciones no bastan: hacen falta planificación, cuidado y una gestión que convierta el compromiso en cambio duradero.