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La promesa de triplicar la capacidad renovable mundial para 2030 avanza de forma desigual, mientras la eficiencia energética y la financiación internacional se consolidan como piezas clave para cumplir el Acuerdo de París. Así lo advierte la Agencia Internacional de la Energía en su último balance global.
El mundo promete más renovables, pero los compromisos climáticos se quedan cortos

En la COP28 celebrada en Dubái en 2023, cerca de 200 países asumieron compromisos energéticos clave para mantener vivo el objetivo de limitar el calentamiento global a 1,5 °C. Por primera vez, los gobiernos acordaron metas colectivas, entre ellas triplicar la capacidad mundial de electricidad renovable antes de que termine esta década.

Sin embargo, el informe COP28 Tripling Renewable Capacity Pledge 2025: Update, elaborado por la Agencia Internacional de la Energía (IEA), revela que el ritmo actual no refleja aún toda la ambición política existente. Según el análisis, entre la COP28 y el cierre de la COP30 solo dos tercios de las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC) fueron actualizadas y menos de la mitad mencionan explícitamente el objetivo de triplicar las renovables.

Aun así, el estudio apunta a una paradoja relevante: las NDC subestiman los planes reales de los gobiernos. El examen de políticas, estrategias y estimaciones de 189 países indica que la capacidad renovable instalada podría alcanzar unos 8.350 gigavatios en 2030, una cifra cinco veces superior a la reflejada en los compromisos climáticos actuales.

Eficiencia energética: la vía rápida y asequible

Junto al despliegue de renovables, la COP28 también fijó otro objetivo clave: duplicar la tasa global de mejora de la eficiencia energética para 2030. La IEA subraya que se trata de una de las herramientas más rápidas y rentables para reforzar la seguridad energética, especialmente en regiones con fuerte crecimiento de la demanda, como Oriente Medio y el norte de África.

En este contexto, el organismo internacional ha intensificado su labor de capacitación. En diciembre de 2025 reunió en Hanói a casi 150 responsables de políticas energéticas del sudeste asiático durante la Southeast Asia Energy Efficiency Policy Training Week, un encuentro coorganizado con el Ministerio de Industria y Comercio de Vietnam y con el apoyo del Asian Development Bank. Profesionales de más de 12 países compartieron experiencias sobre eficiencia en edificios, transporte, industria y sistemas de evaluación, destacando el valor práctico del intercambio y las redes creadas.

China y el nuevo mapa de la financiación energética global

El auge de la eficiencia y la electrificación va de la mano de un cambio profundo en la financiación internacional. En la última década, las inversiones en usos finales y eficiencia casi se han duplicado y China se ha consolidado como un actor central del sistema energético mundial.

De acuerdo con el informe China’s Official Energy Finance in Emerging and Developing Economies, el país ha destinado desde 2015 más de 55.000 millones de dólares anuales a proyectos energéticos en economías emergentes y en desarrollo, alrededor del 8 % de toda la inversión limpia dirigida a estos mercados. Tras la pandemia, el protagonismo ha pasado de los bancos de política pública a empresas estatales, bancos comerciales y agencias de crédito a la exportación.

La IEA anticipa que este modelo evolucionará hacia esquemas más limpios y competitivos, con mayor énfasis en la viabilidad de los proyectos y la gestión del riesgo, lo que podría facilitar la entrada de inversión privada y el acceso a tecnologías de descarbonización producidas en China.

Renovables en el sudeste asiático: potencial y barreras persistentes

En los países de la ASEAN, la demanda eléctrica se ha triplicado en la última década impulsada por el crecimiento económico, la urbanización y la mejora del nivel de vida. Aunque el carbón sigue teniendo un peso importante, el despliegue de energías renovables ha contribuido a los objetivos de transición energética de la región.

No obstante, el informe Accelerating Renewables Growth in ASEAN identifica obstáculos clave: riesgos de inversión elevados, sistemas eléctricos poco flexibles y dificultades en permisos, participación comunitaria y disponibilidad de datos. El documento recoge, además, ejemplos de países que ya han logrado acelerar la inversión renovable mediante la simplificación de permisos, subastas más ágiles y una mejor documentación de los procesos.

Diálogo internacional para transiciones justas

Estos análisis regionales alimentan el debate global sobre cómo acelerar las transiciones energéticas. En diciembre, la IEA reunió a 38 altos representantes de Indonesia, México y Sudáfrica en un encuentro coorganizado con la European Commission y la Agencia Francesa de Desarrollo. Las conversaciones abordaron los retos de inversión en países en desarrollo, el papel del carbón, el acceso a la energía y la necesidad de garantizar transiciones seguras y justas, capaces de generar empleo y mantener la asequibilidad.

En conjunto, el mensaje es claro: la ambición existe, pero cerrar la brecha entre compromisos formales, políticas reales y financiación será decisivo para cumplir los objetivos climáticos antes de 2030.

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