
En muchos de los talleres del programa La Luz de las Niñas, las participantes expresan sus vivencias a través del arte. Sin embargo, los equipos locales de Entreculturas se encontraron con algo estremecedor: niñas de países como Sudán del Sur, Nicaragua o Guatemala que, en sus dibujos, retrataban bodas forzadas, embarazos precoces y el abandono de sus sueños escolares. “Hay cosas que ninguna niña debería tener que dibujar”, lamenta la organización jesuita, que impulsa desde hace años proyectos de acompañamiento psicosocial y educativo con enfoque de derechos.
Según explica Laura Lora, técnica del proyecto, “las niñas nos sorprendieron con la fuerza de lo que contaban a través de sus dibujos; muchas de ellas dibujan lo que han vivido o temen vivir”. Esa expresión artística se ha convertido en una herramienta de denuncia silenciosa de una realidad que sigue afectando a millones de menores en el mundo.
Actualmente, más de 640 millones de mujeres fueron casadas siendo niñas, y aunque se han registrado avances, el progreso resulta alarmantemente lento: harían falta tres siglos para erradicar completamente esta práctica si se mantiene el ritmo actual, según datos de Naciones Unidas. Las consecuencias son devastadoras: abandono escolar, embarazos tempranos, exposición a la violencia sexual y perpetuación del ciclo de pobreza y desigualdad. “Me preparan para casarme, no para aprender. Mi tía dice que debo saber cocinar y limpiar, no ir a clase”, relata una niña de 12 años en Sudán del Sur, una de las regiones donde el matrimonio infantil es más frecuente.
El matrimonio infantil es, en palabras de Entreculturas, una forma de violencia de género y una violación de derechos humanos que afecta de manera desproporcionada a las niñas. En África Subsahariana, una de cada tres menores es obligada a casarse antes de cumplir los 18 años. En Guatemala, los datos son igualmente alarmantes: en 2022 se registraron casi 10 partos diarios en niñas de entre 10 y 14 años, muchos de ellos consecuencia de abusos sexuales. En Sudán del Sur, una encuesta realizada por Entreculturas en 2023 reveló que el 82,5 % de las niñas entrevistadas había sufrido algún tipo de violencia, y una de cada ocho, violencia sexual, secuestro o matrimonio forzoso.
El vínculo entre educación y matrimonio infantil es directo. Cuando una niña deja de estudiar, su vulnerabilidad aumenta drásticamente. Según Naciones Unidas, dos de cada tres matrimonios infantiles se podrían evitar si todas las niñas completaran la educación secundaria, y el 90 % de las menores casadas abandonan la escuela. La educación no solo abre oportunidades de futuro, sino que actúa como un entorno protector frente a la violencia y la discriminación.
En los últimos años, varios países han dado pasos importantes. Perú prohibió totalmente el matrimonio infantil en 2023; Colombia aprobó en 2024 una de las legislaciones más completas de América Latina; y Malaui lanzó su Estrategia Nacional contra el Matrimonio Infantil. No obstante, estos avances conviven con graves retrocesos. En Afganistán, por ejemplo, la prohibición de la educación secundaria para niñas ha incrementado de nuevo los matrimonios tempranos y forzosos.
El matrimonio infantil vulnera múltiples derechos fundamentales reconocidos por la comunidad internacional: el derecho a la educación, a la salud, a la protección frente a la violencia y a decidir libremente sobre el propio cuerpo y futuro. Su erradicación es, por tanto, una cuestión de justicia y de igualdad.
Desde una perspectiva de derechos humanos, esta práctica no solo priva a las niñas de su infancia, sino que consolida las estructuras patriarcales que sostienen la desigualdad de género. Como subraya Entreculturas, “defender los derechos de las niñas es garantizar el futuro de nuestras sociedades”.
Por ello, la organización reclama a Naciones Unidas la proclamación de un Día Internacional para la Erradicación del Matrimonio Infantil, Precoz y Forzoso, que sirva como herramienta global para visibilizar esta violencia, movilizar recursos y comprometer a los Estados en la protección efectiva de los derechos de niñas y adolescentes.