
El verano de 2025 dejó en España la ola de calor más intensa desde que existen registros, según la AEMET. En un contexto marcado por fenómenos extremos, el sector vitivinícola —fundamental para la economía y la cultura en países como España, Chile, Argentina o México— se enfrenta a un desafío histórico: garantizar su futuro en plena crisis climática. Para analizar este escenario, BBVA ha publicado el monográfico “De la cepa a la mesa: la sostenibilidad en el mundo del vino”, en el que se examinan las principales estrategias con las que bodegas y productores buscan adaptarse y liderar una transición más sostenible.
El cambio climático ya altera de forma evidente la producción de vino: estrés hídrico, desequilibrio en los suelos, pérdida de biodiversidad y modificaciones en la acidez o los aromas de la uva son algunos de los efectos más notorios. El informe recoge prácticas innovadoras como la viticultura regenerativa, la reducción en el uso de pesticidas y la introducción de variedades más resistentes.
La tecnología también gana terreno. Sensores IoT, inteligencia artificial o blockchain se incorporan a la gestión de viñedos para anticipar plagas, monitorizar cultivos en tiempo real y asegurar la trazabilidad de los vinos producidos bajo criterios de sostenibilidad. Asimismo, varias bodegas optan por energías renovables, sistemas de reutilización del agua y envases más ligeros con el objetivo de reducir su huella de carbono.
Más allá de la adaptación ambiental, el vino sostiene economías locales y cohesión social. En México, la viticultura genera más de 500.000 empleos directos, mientras que en España los municipios con viñedos mantienen un 53 % más de población que los que carecen de ellos, evidenciando su papel en la lucha contra la despoblación rural.
El monográfico también resalta los avances en igualdad: según la Federación Española del Vino (FEV), el número de mujeres al frente de explotaciones se ha duplicado en la última década. A esto se suman iniciativas de turismo responsable, programas de consumo moderado y un refuerzo de la gobernanza empresarial basada en la transparencia y los códigos éticos.
El vino ha acompañado a la humanidad durante más de dos milenios, pero hoy encara una transformación sin precedentes. La publicación de BBVA pone sobre la mesa una evidencia: la sostenibilidad ya no es opcional, sino el único camino para asegurar que esta tradición cultural y económica pueda perdurar frente a la emergencia climática.