
Del 13 al 14 de junio, el Parlamento Europeo en Estrasburgo acogió el European Youth Event (EYE2025), un encuentro que reunió a más de 9.000 jóvenes de entre 16 y 30 años, procedentes de 160 nacionalidades diferentes. Durante dos intensas jornadas, las y los participantes compartieron propuestas sobre el futuro del continente, con especial atención a temas como la sostenibilidad, la participación democrática y el diseño de políticas inclusivas.
En total se celebraron 450 actividades presenciales entre paneles, talleres interactivos, concursos, visitas guiadas, espacios de networking y actuaciones artísticas. Paralelamente, cerca de 1.000 personas siguieron en directo las conferencias emitidas desde el hemiciclo. El evento fue organizado conjuntamente con otras instituciones de la UE, organizaciones internacionales, sociedad civil y entidades juveniles, incluyendo actividades al aire libre coordinadas por el Foro Europeo de la Juventud.
Puentes entre generaciones políticas
Unos 40 eurodiputados participaron en los distintos espacios de diálogo, destacando la necesidad de abrir canales reales de comunicación entre la juventud y los responsables de la toma de decisiones. Entre ellos, la vicepresidenta del Parlamento Europeo, Sabine Verheyen (PPE, Alemania), quien inauguró el evento, y su homólogo Nicolae Ştefănuță (Verdes/EFA, Rumanía), que intervino en la sesión dedicada al próximo presupuesto plurianual de la UE. La clausura corrió a cargo de la también vicepresidenta Pina Picierno (S&D, Italia).
Picierno destacó en su intervención: "El Parlamento Europeo cree firmemente en la fuerza, la creatividad y la pasión de la juventud. Escuchar sus voces no es solo importante: es esencial para la legitimidad democrática del proyecto europeo. Su energía, innovación y diversidad son nuestro mayor valor", según recoge el comunicado oficial del Parlamento Europeo.
Uno de los anuncios más destacados del evento fue la posibilidad de poner en marcha un “youth check”, o control juvenil, en las comisiones parlamentarias. Esta herramienta permitiría que jóvenes seleccionados participen en los debates legislativos aportando su perspectiva sobre las políticas que marcarán su futuro. Verheyen subrayó que este enfoque busca garantizar que las decisiones europeas sean “a prueba de futuro” y estén alineadas con las prioridades de las nuevas generaciones.
Desde el cierre del Año Europeo de la Juventud en 2022, se han intensificado los esfuerzos para institucionalizar la participación juvenil en los procesos legislativos. Según el Parlamento, otras instituciones europeas también están explorando mecanismos similares.
Una Europa más cercana a su juventud
El EYE2025 no solo funcionó como un espacio de diálogo, sino como una plataforma para fortalecer la democracia participativa. Con miles de jóvenes tomando la palabra en uno de los espacios de poder más relevantes de la UE, el mensaje es claro: el futuro de Europa se construye con —y no solo para— su juventud.
El reto ahora es transformar el entusiasmo y las propuestas recogidas en Estrasburgo en políticas concretas que aborden los desafíos sociales, climáticos y económicos con una mirada intergeneracional y sostenible.