Publicado el
El Parlamento Europeo da luz verde a una reforma del Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono que excluye del cumplimiento a pequeños importadores sin comprometer los objetivos medioambientales. La medida busca simplificar trámites y garantizar justicia climática global, según informó el Parlamento Europeo.
La UE alivia la carga del ajuste por carbono para las pymes sin renunciar a su ambición climática

Bruselas ha movido ficha para facilitar la vida a las pequeñas empresas europeas sin rebajar su ambición en materia de sostenibilidad. El Parlamento Europeo ha aprobado esta semana una modificación clave del Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM, por sus siglas en inglés), una herramienta pensada para evitar que las industrias europeas se trasladen a países con normativas climáticas más laxas.

La reforma, enmarcada dentro del paquete de simplificación legislativa «Omnibus I» presentado por la Comisión Europea el pasado 26 de febrero, introduce un umbral mínimo de 50 toneladas que eximirá al 90 % de los importadores —en su mayoría pymes y actores con actividad ocasional— de ciertas obligaciones administrativas relacionadas con el CBAM.

Pese a este nuevo margen, desde el Parlamento aseguran que el impacto medioambiental del mecanismo permanece prácticamente intacto. Según los datos aportados por la propia Eurocámara, el 99 % de las emisiones de dióxido de carbono procedentes de las importaciones de productos como hierro, acero, aluminio, cemento y fertilizantes seguirán bajo regulación.

Además de reducir la carga burocrática para pequeños actores del mercado, la reforma contempla otros ajustes técnicos destinados a agilizar el sistema: se simplifican los procesos de autorización para los declarantes (personas o empresas que importan bienes regulados por el CBAM), se facilitan los cálculos de emisiones y se refuerzan los mecanismos para evitar el uso fraudulento del sistema.

Antonio Decaro, eurodiputado del grupo Socialistas y Demócratas y ponente del texto aprobado, defendió la medida como un paso hacia una mayor claridad jurídica sin renunciar al espíritu del instrumento:

“El CBAM es fundamental para frenar la fuga de carbono y promover la acción climática global. Esta reforma permite a las empresas europeas operar con mayor simplicidad, sin debilitar el sistema ni sus objetivos", declaró tras la votación.

 Próximos pasos y horizonte 2026

El texto recibió un respaldo contundente en el hemiciclo: 564 votos a favor, 20 en contra y 12 abstenciones. Con este aval, el Parlamento Europeo está preparado para iniciar negociaciones con el Consejo de la UE para consensuar la versión definitiva de la legislación.

De cara al futuro, la Comisión Europea tiene previsto revisar en 2026 la posibilidad de extender el alcance del CBAM a otros sectores con riesgo de deslocalización vinculados al Régimen de Comercio de Derechos de Emisión (RCDE), en línea con los objetivos del Pacto Verde Europeo.

Esta iniciativa se enmarca en el esfuerzo por avanzar hacia una transición ecológica justa, protegiendo tanto el medio ambiente como la competitividad de las empresas europeas. El mensaje es claro: descarbonizar la economía no tiene por qué ser una carga insoportable, especialmente para las pequeñas y medianas empresas.

¡Comparte este contenido en redes!

Este sitio utiliza cookies de terceros para medir y mejorar su experiencia.
Tu decides si las aceptas o rechazas:
Más información sobre Cookies