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Ayer, 26 de septiembre, la Comisión ha dado un nuevo paso para proteger el medio ambiente al adoptar medidas que restringen los microplásticos añadidos intencionadamente a los productos con arreglo a la legislación química de la UE REACH. Las nuevas normas evitarán la liberación al medio ambiente de aproximadamente medio millón de toneladas de estos elementos contaminantes.
La Comisión Europea adopta medidas para restringir los microplásticos

Los microplásticos son pequeñas partículas de plástico que tienen un tamaño menor a 5 milímetros, lo que significa que son considerablemente más pequeños que un grano de arroz. Estos pueden ser el resultado de la degradación de plásticos más grandes debido a la exposición a factores ambientales como la luz solar y el agua, o pueden ser fabricados intencionalmente a un tamaño pequeño para su uso en productos de cuidado personal, textiles, pinturas y otros productos. Los microplásticos son motivo de preocupación en la Unión Europea por varias razones:

  1. Contaminación ambiental: Están presentes en casi todas partes, desde océanos y ríos hasta suelos y aire. Esto puede tener un impacto negativo en los ecosistemas y la vida silvestre, ya que los microplásticos pueden ser ingeridos por animales marinos y terrestres, lo que puede afectar su salud y, en última instancia, la cadena alimentaria.
  2. Contaminación del agua potable y alimentos: Los microplásticos también han sido encontrados en agua potable y en alimentos, lo que plantea preocupaciones sobre la seguridad alimentaria y la salud humana. Aunque los efectos en la salud humana aún no se comprenden completamente, existe una preocupación creciente sobre el potencial riesgo.
  3. Persistencia ambiental: Pueden persistir en el medio ambiente durante largos períodos de tiempo debido a su durabilidad y resistencia a la degradación. Esto significa que seguirán acumulándose en el medio ambiente a menos que se tomen medidas para abordar el problema.
  4. Transporte de contaminantes químicos: Pueden absorber y transportar contaminantes químicos, incluyendo productos químicos tóxicos y contaminantes orgánicos persistentes. Cuando estos microplásticos son ingeridos por la fauna marina, estos contaminantes pueden ingresar a la cadena alimentaria.

Ante el aumento de la producción de estos elementos, la Comisión Europea (CE) ha aprobado nuevas medidas que prohibirán la venta de microplásticos y de productos a los que se hayan añadido microplásticos a propósito. Cuando esté debidamente justificado, se aplicarán excepciones y periodos de transición para que las partes afectadas se adapten a las nuevas normas.

La restricción adoptada utiliza una definición amplia de microplásticos: abarca todas las partículas de polímeros sintéticos de menos de cinco milímetros que sean orgánicas, insolubles y resistentes a la degradación. El objetivo es reducir las emisiones intencionales procedentes del mayor número posible de productos. Algunos ejemplos de productos comunes en el ámbito de la restricción son:

  • El material de relleno granular utilizado en las superficies deportivas artificiales, la mayor fuente de microplásticos intencionales en el medio ambiente;
  • Cosméticos, en los que los microplásticos se utilizan con múltiples fines, como la exfoliación (microperlas) o la obtención de una textura, fragancia o color específicos;
  • Detergentes, suavizantes, purpurina, fertilizantes, productos fitosanitarios, juguetes, medicamentos y productos sanitarios, por citar algunos.
  • Los productos utilizados en instalaciones industriales o que no liberen microplásticos durante su uso están exentos de la prohibición de venta, pero sus fabricantes tendrán que proporcionar instrucciones sobre cómo utilizar y desechar el producto para evitar las emisiones de microplásticos.

Las primeras medidas, por ejemplo, la prohibición de purpurina suelta y microperlas, empezarán a aplicarse cuando la restricción entre en vigor dentro de 20 días. En otros casos, la prohibición de venta se aplicará después de un periodo más largo para dar tiempo a las partes interesadas afectadas a desarrollar y cambiar a alternativas. Cabe recordar que la Comisión se ha comprometido a luchar contra la contaminación por microplásticos, como se indica en el Pacto Verde Europeo y en el nuevo Plan de Acción para la Economía Circular. En el Plan de Acción Contaminación Cero, la Comisión estableció el objetivo de reducir la contaminación por microplásticos en un 30% para 2030.

Como parte de estos esfuerzos, la Comisión está trabajando para reducir la contaminación por microplásticos de diferentes fuentes: residuos plásticos y basura, liberaciones accidentales y no intencionadas (por ejemplo, pérdida de pellets de plástico, degradación de neumáticos o liberación de la ropa), así como usos intencionados en productos. Además, para hacer frente a la contaminación por estos materiales y evitar al mismo tiempo el riesgo de fragmentación del mercado único, la Comisión pidió a la Agencia Europea de Sustancias y Preparados Químicos (ECHA) que evaluara el riesgo que plantean los microplásticos añadidos intencionadamente a los productos y si era necesario adoptar nuevas medidas reglamentarias a escala de la UE.

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