Esta es una de las conclusiones que se desprende del XIII Informe: “El coste de oportunidad de la brecha de género en las pymes y los autónomos españoles”, publicado por ClosinGap, elaborado por Fundación CEOE con la colaboración del Instituto de Estudios Económicos (IEE). El documento señala que, atendiendo a que la cifra de mujeres sin empleo en España se sitúa en 1,8 millones, la creación de estos nuevos empleos conllevaría no solo la desaparición del desempleo femenino en nuestro país, sino también la entrada al mercado laboral de más de un millón de mujeres que no formaban parte de la población activa, incrementando la tasa de actividad femenina hasta el 58,6%, frente al 53,7% de 2021.
Acabar con las desigualdades de género en las pymes aportaría más de 130.000 millones de euros a la economía española

Avanzar en materia de igualdad de género no sólo se trata de una cuestión fundamental de derechos humanos, sino que también es un buen negocio. Según el último informe del clúster ClosinGap, que ha sido elaborado por Fundación CEOE en colaboración con el Instituto de Estudios Económicos (IEE), acabar con la brecha de género en el ámbito de pymes[1] y los autónomos daría lugar a la creación de 2,8 millones de nuevas ocupadas en nuestro país, lo que tendría un impacto positivo de 131.100 millones de Valor Añadido Bruto (VAB)[2] en la economía española, cuantía que equivale al 10,9% del PIB registrado en el año 2021.

La publicación pone el foco en las desigualdades de género en el ámbito de las pymes españolas, sector que representa el 99,8% del tejido productivo del país, con 3,3 millones de empresas[3] y se basa metodológicamente en el análisis de las horas trabajadas por hombres y mujeres. Asimismo, también se analiza esta cuestión en los autónomos españoles. De acuerdo con este análisis teórico, la incorporación de 2,8 millones de nuevas ocupadas por el cierre de la brecha de género en las pymes y los autónomos permitiría, en primer lugar, eliminar el desempleo femenino existente que se situaba en 1,8 millones de mujeres en el año 2021. Con esto se cubriría el 65,1% de las necesidades de nuevo empleo en las pymes y los autónomos. Para cubrir el restante 34,9% se requeriría un incremento de la población activa femenina. En concreto, sería necesario que un millón de mujeres se incorporase al mercado laboral, lo que daría lugar a un aumento de la tasa de actividad femenina en el agregado nacional hasta el 58,6%, frente al 53,7% que había de media en el año 2021, y que era casi 10 puntos inferior a la de los varones (63,6%).

Según ClosinGap, las claves para que se creen empleos son el crecimiento de las empresas y de la economía en general. Por ello, para cerrar la brecha existente será necesario generar un clima favorable para la empresa y para la actividad, que permita reducir el desempleo, que es uno de los elementos que contribuyen al diferencial de brecha actual, dado que afecta en mayor medida a las mujeres que a los hombres.

Asimismo, el análisis expone que resulta crucial fomentar la mayor participación de las mujeres en el mercado laboral, donde su tasa de actividad también es más reducida que la de los varones. Esto será especialmente importante de cara al futuro, debido a que uno de los grandes retos que debe afrontar la sociedad es el envejecimiento de la población, que tendrá consecuencias de diverso signo, entre ellas el descenso de la población activa y probablemente también de la población desempleada. En este contexto, favorecer que se igualen la tasa de actividad masculina y femenina será un elemento relevante para mejorar la equidad de la sociedad, a la vez que un factor que contribuirá a mantener los niveles de vida alcanzados. 

Otro de los datos que emerge del estudio es que la participación de la mujer en las pymes y los autónomos, situada en el 37,2% del número total de horas trabajadas, es algo inferior al del conjunto del sector privado y al del total de la economía, con una representación del 39,3% y del 42,0% respectivamente. En el ámbito particular de las pymes y los autónomos, según datos de 2021, los hombres alcanzaron un total de 10.970 millones de horas trabajadas (67,5% del total), mientras que, en el caso de las mujeres, la cifra se situó en 5.290 millones de horas (32,5% del total), generándose de esta manera una brecha que se sitúa en 5.680 millones de horas.  Según la publicación y el análisis de los expertos, para cerrar esa diferencia de menos horas trabajadas por las mujeres en las pymes y los autónomos sería necesario actuar en tres ejes:

  • Equiparar las jornadas laborales entre varones y mujeres
  • Crear un millón de nuevos empleos para emprendedoras
  • Aumentar en 1,8 millones el número de asalariadas en las pymes y los autónomos.

El informe sostiene que esta circunstancia supondría una transformación estructural que tendría repercusiones sobre el global del tejido productivo español. Teniendo en cuenta que el tamaño medio de la pyme española en 2021 fue de 6,5 asalariados por empresa, la incorporación de 1,8 millones de asalariadas sería el equivalente a la creación de 280.000 nuevas empresas. En el caso de que no se creasen nuevas empresas, la incorporación de estas asalariadas implicaría que el tamaño medio de la pyme española pasase a ser de 7,8 asalariados, lo que supondría un aumento del 21,6%. 

Finalmente, la investigación indaga acerca del Impacto por sectores del cierre de la brecha de género en las pymes. Por sectores, el análisis hecho por ClosinGap concluye que, sin entrar en el detalle de perfiles profesionales, la Construcción, la Industria manufacturera, la rama de Comercio, transporte y hostelería, y la rama de agricultura, ganadería, silvicultura y pesca serían los que mayor volumen de empleo generarían por el cierre de la brecha de género en las pymes y los autónomos. Entre todos ellos, sumarían 2,5 millones de nuevos puestos de trabajo.

 Durante la presentación del estudio, Marieta Jiménez, presidenta de ClosinGap, ha calificado de “absolutamente imprescindible” este informe: “las pymes y los autónomos son el motor de nuestra economía. Muchas veces con escasa visibilidad y con desafíos que no siempre acaparan grandes titulares. Por eso es necesario conocer la brecha de género y cómo está impactando en nuestro país. Mucho más en un contexto mundial y también de país en el que más que nunca no podemos desperdiciar una micra del talento disponible”. 

Finalmente, el presidente de CEOE, Antonio Garamendi, ha clausurado el acto asegurando que “parece mentira que sea un reto y no una realidad la igualdad en 2022”, y ha afirmado que “la suma de talento es la que realmente nos hace más grandes”. En este sentido, Antonio Garamendi ha recordado que CEOE se ha “volcado en la formación con proyectos como Promociona, -por el que han pasado más de 800 mujeres de las que más del 50% han conseguido promocionar- Progresa o Chicas Imparables, además de trabajar para romper esa barrera en las carreras STEM, en las que solo una de cada cuatro personas es mujer”, ha afirmado.

 

[1] Se entiende como pyme a una empresa que cumple (según criterios de la Unión Europea) al menos dos de los tres requisitos siguientes: tiene menos de 250 empleados, ventas anuales inferiores a 40M€ y activos totales inferiores a 27M€.

[2] El término Valor Agregado Bruto hace referencia a una magnitud macroeconómica para medir el valor total creado en un determinado país o territorio. Se mide según los bienes y servicios que las empresas de dicho país han producido durante un periodo de tiempo concreto y descontando impuestos indirectos y consumos intermedios.

[3] Según los datos del DIRCE (INE) para el año 2021.

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