A los millennials (también) les preocupa la sostenibilidad

La sostenibilidad se ha instalado fuertemente en la agenda de España y el mundo entero. En el universo corporativo, es ya un imperativo, pero, lo llamativo, es que a los más jóvenes también les preocupa este campo.  Entre otros factores, la pandemia ha generado un punto de inflexión en el mercado laboral y esto se ha visto reflejado en las nuevas generaciones. Así lo advierte el informe “Global 2022 Gen Z & Millennial Survey”, elaborado por Deloitte, en el cual se observa que la sostenibilidad, la salud mental y el alto coste de vida, son algunas de las principales preocupaciones de los millennials y la Generación Z en España.

Cabe aclarar que cualquier persona nacida entre 1981 y 1996 (de 26 a 41 años en 2022) es considerada Millennial, y cualquier persona nacida a partir de 1997 forma parte de una nueva generación llamada Generación Z o Gen Z. La encuesta orientada a este segmento de la población elaborada por Deloitte conectó con 14.808 Gen Z y 8.412 millennials en 46 países. Sus respuestas presentan un panorama de vivos contrastes, ya que estas generaciones se esfuerzan por equilibrar su deseo de impulsar el cambio con los retos de su vida cotidiana.

Una de las principales conclusiones que se desprende de la investigación es que, ambas generaciones, están preocupadas por el cambio climático: el 70% opina que el mundo ha alcanzado su punto de inflexión en cuanto a la respuesta a la emergencia climática. Ante esto, la sostenibilidad emerge como una respuesta contundente. El futuro del medio ambiente es incierto, pero la generación Z y los millennials aseguran que se esfuerzan por impulsar el cambio y están dispuestos a apostar por la sostenibilidad.

Es evidente que la sostenibilidad se ha convertido en un tema prioritario para ambas generaciones. El estudio concluye que 7 de cada 10 encuestados españoles opina que el mundo ha alcanzado su punto de inflexión en cuanto a la respuesta a la emergencia climática. Por ello, una amplia mayoría trata de minimizar su impacto con el medio (90% de los millennials y 95% de los ‘zeta’), y cree que ellos y sus compañeros de trabajo deberían presionar a sus empresas para que implementen acciones en este sentido (38% y 59%, respectivamente). En relación a qué hacer al respecto, entre las acciones más solicitadas por ambas generaciones destacan: la prohibición de productos de plástico de un solo uso en los lugares de trabajo, la implantación de beneficios orientados a la sostenibilidad para los empleados o la renovación de las oficinas para hacerlas más sostenibles, entre otras. En el En el corto plazo, el estudio afirma que ambas generaciones se centran en pequeñas acciones cotidianas, como comprar ropa de segunda mano o abastecerse de alimentos locales de producción ecológica. A largo plazo, se ven a sí mismos aumentando su compromiso cívico e incorporando la sostenibilidad en sus grandes compras. Sobre los obstáculos a los que se enfrentan, es posible inferir que las limitaciones económicas pueden dificultar la inversión en artículos más caros, como los paneles solares y los vehículos eléctricos. Sin embargo, la mitad de las y los encuestados afirma que tiene previsto realizar estas compras en el futuro.

Además, los expertos explican que estos grupos etarios creen que las empresas y los gobiernos deben hacer más para luchar contra el cambio climático. Sólo el 15% de la generación Z y el 14% de los millennials están muy de acuerdo en que las empresas están tomando medidas sustanciales. Por su parte, sólo el 11% de la Generación Z y el 13% de los millennials creen que sus gobiernos están muy comprometidos con la lucha contra el cambio climático. Son ligeramente más optimistas sus percepciones sobre los esfuerzos de sus propios empleadores, ya que el 18% de la Generación Z y el 16% de los millennials están de acuerdo en que su empresa está muy comprometida con la lucha contra el cambio climático. Pero es evidente que hay un gran margen de mejora. Casi la mitad de la Generación Z (48%) y de los millennials (43%) dicen haber presionado a su empresa para que tomen más medidas. Los que más se manifiestan sobre este tema, y sienten que sus empleadores les escuchan e incorporan sus comentarios, también son más leales. Esto sugiere que hay un beneficio mutuo a largo plazo para los empleadores que escuchan y actúan.

La salud mental, es otra de las grandes preocupaciones que se destacan en el informe. Sobre este punto el principal análisis es que se trata de una asignatura pendiente en las organizaciones. Concretamente, en nuestro país, 4 de cada 10 millennials y la mitad de la Generación Z se sienten estresados o ansiosos siempre o la mayor parte del tiempo, siendo las mujeres quienes más acusan esta situación. Los factores que contribuyen a estos sentimientos son la situación financiera a largo plazo, la incertidumbre, Inestabilidad, las preocupaciones sobre la salud mental o las finanzas diarias, entre otras causas.

Cuando fueron consultados por el empleo, la encuesta advierte que los millennials están más dispuestos a permanecer en sus trabajos a largo plazo. El estudio de Deloitte indica que en España ha aumentado la cantidad de millennials que se mantendrían en sus puestos de trabajo por más de cinco años, pasando del 34% en 2021 al 37% en 2022. Entre los centennials no hay variación respecto a la edición anterior, manteniéndose la cifra del 27% que se proyecta a largo plazo en sus empleos actuales. Se señala que, como incentivos para trabajar en una compañía, los encuestados nacionales de ambos grupos apuntan los siguientes elementos: la existencia de un buen balance privado/profesional, la flexibilidad, las oportunidades de aprendizaje o la posibilidad de crecer y progresar en la carrera. En cuanto a la flexibilidad, casi la mitad de los encuestados españoles de ambos grupos asegura trabajar siempre de forma presencial. Sin embargo, se infiere que son los millennials quienes muestran mayor preferencia por el modelo mixto por motivos como el ahorro, mayor disponibilidad de tiempo libre y una mejor conciliación familiar, entre otros.

Por otro lado, el estudio de Deloitte también explica que se ha reducido el porcentaje de trabajadores más jóvenes que abandonaría su puesto actual en nuestro país en los próximos dos años. En el caso de los millennials, esta inquietud ha pasado del 47% en 2021 al 24% en 2022 y del 57% al 37% en el de los centennials, durante el mismo período. En ambos casos, el salario insuficiente es el principal motivo para abandonar la organización.

Las principales preocupaciones que tiene la juventud española son: el desempleo, el coste de vida y el cambio climático. Estos grupos etarios también están preocupados por su situación financiera. En España, la mitad de los millennials y 4 de cada 10 centennials se sienten seguros en este sentido, y creen que podrán retirarse con cierto confort económico. Sin embargo, casi la mitad, en ambos casos, asegura que no llega a final de mes y les preocupa no ser capaces de cubrir sus gastos. Por ello, un porcentaje importante (44%) de los encuestados de la Generación Z asegura tener un trabajo secundario -a media o jornada completa-. En esta línea, las ocupaciones más demandadas son: conductores de VTC, cuidadores de niños o mascotas y/o vendedores de productos o servicios a través de plataformas online, entre otros.

Finalmente, el documento hace hincapié en que las y los encuestados en nuestro país se muestran más optimistas en sus previsiones que otros jóvenes. Si bien ambas generaciones opinan que la situación económica y sociopolítica empeorará en España en los próximos meses, el informe de Deloitte indica que ha crecido el optimismo en nuestro país, e incluso, más que a nivel mundial. concretamente, en el ámbito económico, el sentimiento negativo se ha reducido para los millennials españoles (del 60% en 2021 al 42% en 2022); mientras que para los ‘zeta’ la rebaja también es notoria (del 52% al 35% en el mismo período).

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