El pasado ejercicio ha dado estupendos resultados para la entidad financiera que ha acelerado el ritmo de financiación destinada a proyectos relacionados con la sostenibilidad, tanto de acción climática, como los que contribuyen a un crecimiento económico inclusivo. Concretamente, en 2021, el banco canalizó 35.400 millones de euros en finanzas sostenibles y suma 86.000 millones desde que anunció su compromiso de financiación sostenible en 2018.
La financiación sostenible de BBVA creció un 72% en 2021

Gobiernos y organizaciones financieras y no financieras apuestan cada vez más por instrumentos de financiación relacionados con el medioambiente, energías verdes, y con proyectos sociales o de crecimiento inclusivo. Es la llamada financiación sostenible, que en España alcanzó la cifra de 33.026 millones de euros en 2020, según datos del Observatorio Español de la Financiación Sostenible (OFISO).

No caben dudas de que las finanzas sostenibles están ya marcando el rumbo empresarial y social y todo indica que lo van a seguir haciendo durante los próximos años a un ritmo muy acelerado. Se trata de un cambio de cultura que el mundo financiero y no financiero está impulsando con productos que satisfacen las necesidades de unos inversores y un público cada vez más concienciado. En definitiva, estamos asistiendo a un cambio de paradigma; una apuesta decidida por proyectos que apoyan la transición hacia un futuro más sostenible.

Ciertamente, la financiación sostenible es la capacidad de una organización para captar recursos para sus actividades, en base a unos criterios no solo financieros sino también ambientales, sociales y de gobierno corporativo y para BBVA esta ocupa un lugar central en su accionar. Cabe destacar que la banca incorpora los riesgos y oportunidades del cambio climático en sus decisiones de inversión y financiación, impulsando la sostenibilidad en cada una de sus operaciones y productos. Actualmente, cuenta con un catálogo de alternativas sostenibles para todos sus productos en España y continuará este camino en el resto de las zonas geográficas en las que opera. Además, BBVA ha puesto a disposición de los clientes particulares digitales en España la calculadora de huella de carbono, ya desarrollada para empresas en 2020.

En el último año, la entidad financiera ha acelerado su Compromiso 2025 de financiación sostenible, gracias al refuerzo de la oferta de producto en los segmentos mayorista y minorista. Si en 2020 el incremento respecto a 2019 fue de un 13%, en 2021 el crecimiento interanual ha sido de un 72%. Los 86.000 millones de euros de originación sostenible entre 2018 y 2021 se han destinado a los dos ejes que guían el compromiso y el propósito de BBVA en el ámbito de la sostenibilidad: el 80% a acción climática y el 20% a crecimiento inclusivo.

El “Compromiso 2025” de BBVA está basado en tres líneas de actuación: financiar para contribuir a frenar el cambio climático e impulsar un crecimiento inclusivo que no deje a nadie atrás, mediante la canalización de 200.000 millones de euros entre 2018 y 2025; integrar los riesgos ambientales y sociales asociados a la actividad del banco para minimizar los potenciales impactos negativos directos e indirectos; e involucrar a todos los grupos de interés para impulsar de forma colectiva la contribución del sector financiero al desarrollo sostenible.

Javier Rodríguez Soler, responsable global de Sostenibilidad de BBVA explicó que: “La aceleración en la financiación sostenible reafirma nuestra estrategia de sostenibilidad. El cambio climático y el proceso de transición energética y descarbonización es la mayor oportunidad de negocio para la banca en los próximos diez años. Dicha transformación masiva requiere inversiones de capital que suponen alrededor del 5% del PIB anual mundial. Parte fundamental de la estrategia de BBVA es ayudar a sus clientes a adaptarse a este nuevo entorno, no sólo financiando, sino también asesorándolos en esa transición”.

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