El presidente de la Federación Empresarial de la Industria Química Española (Feique) explica que hablar de Responsabilidad Social en este sector significa sobre todo cuidar el empleo basándose en tres pilares: estabilidad, salarios y formación continua.
RSE.- Carles Navarro: "El primer compromiso de la industria química es generar empleo de calidad"
Feique

Hace unos días, Feique presentó su Informe de Responsabilidad Social Empresarial y Sostenibilidad del sector químico español 2018. Según las cifras recogidas en el mismo, en conjunto da empleo a unas 658.000 personas, de las cuales el 94% tienen un contrato indefinido. Y el salario medio se acerca a los 38.500 euros anuales, con lo que el sector se sitúa de media un 68% por encima del sueldo medio en España y un 40% más que el salario medio del sector Industria en su conjunto. De ahí que Carles Navarro afirme que "la industria química es uno de los sectores que en mayor medida contribuyen a generar una economía solvente, tanto por su contribución directa al empleo y la economía española, con una facturación superior a los 63.100 millones de euros anuales, como por su capacidad para crear un sólido tejido de empresas auxiliares y una importante demanda de servicios avanzados de investigación, innovación, tecnología e ingeniería".

También señala que "de hecho, el sector químico es el primer inversor industrial en I+D+i al acumular el 25% de las inversiones industriales que se dedican a esta área. Y precisamente es gracias a su enorme capacidad innovadora, que, una parte muy relevante de su Responsabilidad Social Empresarial, es ejercida por esta industria en su implicación directa en el impulso y creación de soluciones que hoy demanda la sociedad, particularmente vinculadas a la sostenibilidad, y que pasan por la minimización del impacto ambiental, el aprovechamiento de los recursos de forma sostenible, y el reciclaje, reutilización y valorización de residuos, conceptos todos ellos que se encuentran en la base de la Economía Circular y Baja en Carbono".

Así, desde 1999, las emisiones de gases de efecto invernadero se han reducido un 40% como resultado del continuo compromiso de las empresas del programa Responsible Care con la mejora permanente en el desempeño de su actividad y la implementación de las mejores tecnologías disponibles que el avance de la investigación y el desarrollo van proporcionando en cada momento. Dicha reducción se debe fundamentalmente tanto a la bajada de emisiones de CO2 por tonelada producida como a la reducción de otros gases como el N2O o los HCFC. En este mismo periodo, el consumo de agua se ha reducido a la mitad.

Los gastos e inversión realizadas en el ámbito medioambiental con el fin de prevenir y minimizar potenciales impactos negativos, se han incrementado un 41% desde 2000 si bien durante el periodo de crisis este aspecto se vio afectado, la tendencia de recuperación es positiva. En términos globales, el sector es el mayor inversor industrial en esta área, la cual constituye un punto clave de su estrategia empresarial. El impacto ambiental está además identificado como una de las máximas prioridades no sólo para la empresa sino también para la mayoría de sus públicos de interés.

Además, un 58% de las empresas químicas invierten anualmente en innovación, superando a importantes sectores industriales de nuestro país. Desde 2000, la inversión en I+D+i ha crecido un 124% en el sector químico, hasta llegar a 870 millones de euros en 2016 (último año del que hay cifras).

El documento recuerda que en 2005 se creó la Plataforma Tecnológica Española de Química Sostenible SusChem-España, una estructura público- privada, liderada por la industria y con participación de todos los agentes del sistema de ciencia y tecnología, que fomenta las actividades en cooperación y el intercambio de conocimiento y experiencias en el ámbito de la Química Sostenible. Su objetivo último es plantear y ejecutar acciones innovadoras y competitivas de carácter estratégico que ayuden a resolver los retos sociales actuales y futuros. La Plataforma, compuesta actualmente por más de 300 miembros, forma parte de la red europea de Plataformas Tecnológicas Nacionales de Química Sostenible.

En cuanto a la igualdad, el 88% de las empresas dispone actualmente de políticas y planes de igualdad estructurados y acreditables que integran medidas más avanzadas que las recogidas en la legislación vigente. Actualmente el 41% de los empleados directos del sector químico son mujeres. Si bien esta cifra aún no alcanza una paridad numérica, el informe destaca la positiva trayectoria, marcada por un incremento del 14% en el periodo referenciado. Esta evolución es fruto de las políticas proactivas llevadas a cabo por las empresas en este ámbito así como por las medidas que el propio convenio colectivo del sector ha ido integrando con el objetivo de favorecer la paulatina incorporación de la mujer en la actividad de un sector, que, al igual que ha sucedido en el resto de industrias manufactureras, tradicionalmente ha estado muy masculinizado.

Por otro lado, el 97% de las empresas dispone de una Política de Responsabilidad Social que integra los valores de RSE de la organización así como su compromiso con aspectos éticos, sociales, medioambientales y de buen gobierno en el desempeño de su actividad. Estos principios están claramente identificados y explicitados en un documento formal que ha sido suscrito por el máximo órgano responsable de la empresa y que además es público. El 83% de las empresas dispone de un Programa o Plan de Responsabilidad Social que establece objetivos medibles y evaluables y que está impregnado por los valores y principios recogidos en la Política de RSE y en cuyo cumplimiento está directamente involucrado el órgano responsable de la organización.

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