Cuando una empresa anuncia la incorporación de inteligencia artificial en sus procesos, la primera pregunta que recorre los pasillos (antes incluso que la del retorno de la inversión) suele ser mucho más humana: ¿qué va a pasar con mi puesto de trabajo?
El Reglamento de la Unión Europea sobre el metano, que cumple dos años estos días, es una luz de esperanza en la lucha contra el cambio climático. Pero hay quienes ya están intentando apagarla.