
La transparencia fiscal gana peso en la agenda de buen gobierno corporativo de las grandes empresas españolas, aunque el avance continúa siendo desigual. Así lo refleja el informe Transparencia y responsabilidad fiscal de las empresas del IBEX 35, elaborado por la Fundación Haz, que analiza el grado de cumplimiento de las compañías cotizadas en materia de información tributaria y rendición de cuentas.
El estudio, presentado este 2 de junio en Madrid, supone además un cambio de etapa metodológica tras doce años de seguimiento continuado. El nuevo estándar 2026 ya no se limita a verificar si las empresas publican información fiscal, sino que examina también si esa información resulta accesible, comprensible, actualizada y útil para los distintos grupos de interés.
Según detalla la Fundación Haz, catorce empresas del IBEX 35 alcanzan más del 80% de cumplimiento del nuevo estándar, trece muestran un grado intermedio y ocho permanecen rezagadas, con niveles iguales o inferiores al 50%.
El informe concluye que las empresas han consolidado políticas y mecanismos de control relacionados con la fiscalidad, pero todavía presentan dificultades a la hora de explicar de manera clara cuestiones sensibles como litigios fiscales, tipos impositivos efectivos o su presencia en jurisdicciones consideradas no cooperativas.
En términos generales, el 55% de las valoraciones analizadas cumple totalmente los requisitos establecidos por el estándar, mientras que un 24% lo hace de forma parcial y un 21% no alcanza el nivel exigido. Para la organización, estos resultados muestran que la transparencia fiscal “ya no parte de cero”, aunque tampoco puede considerarse plenamente consolidada.
El documento identifica importantes diferencias entre compañías. Mientras algunas ofrecen información ordenada, contextualizada y fácilmente interpretable, otras continúan presentando datos dispersos o incompletos.
Entre los indicadores con mejores resultados destacan la publicación de políticas fiscales, con un 91% de cumplimiento total; la adhesión al Código de Buenas Prácticas Tributarias, con un 83%; y los sistemas de gestión y control de riesgos fiscales, que alcanzan el 77%.
Sin embargo, la situación cambia cuando el análisis exige un mayor nivel de detalle y contextualización. Solo el 34% de las empresas informa adecuadamente sobre litigios fiscales; el 43% explica de forma completa el beneficio y el tipo impositivo efectivo; y apenas el 23% desarrolla un posicionamiento público claro sobre fiscalidad responsable.
Para Javier Martín Cavanna, coautor del informe, el desafío actual pasa por explicar mejor cómo las empresas gestionan su fiscalidad y qué impacto tiene esta en la sociedad. “La fiscalidad responsable ya forma parte del lenguaje del buen gobierno y de la sostenibilidad empresarial”, señala en el documento.
La Fundación Haz considera que la transparencia fiscal debe integrarse como una práctica estable de rendición de cuentas y no limitarse al cumplimiento formal de obligaciones regulatorias. En este sentido, insiste en que conceptos como impuestos pagados, litigios tributarios o diferencias entre tipo nominal y efectivo necesitan explicaciones comprensibles para evitar interpretaciones parciales o erróneas.
La organización plantea el estándar 2026 como una nueva referencia para evaluar la evolución futura del IBEX 35 en materia de responsabilidad fiscal y gobierno corporativo. Tras más de una década de análisis, la entidad considera que el reto pasa ahora por consolidar una información más comparable, clara y útil para inversores, administraciones públicas y ciudadanía.