Si hay algo que me sulfura y que me provoca desconcierto y malestar es constatar como, desde hace ya bastante tiempo, se ha consolidado el uso del calificativo radical para referirse a las personas que llevan a cabo actuaciones violentas. Tertulianos, informadores, articulistas y editorialistas hablan alegremente de los radicales cuando los protagonistas de la información son, lisa y llanamente, violentos. Además, y muy a menudo, radical pasa a ser un adjetivo que acompaña a sustantivos tales como los jóvenes o el nacionalismo, (o a los aficionados al fútbol) contaminándoles de tal modo que los acaban coloreando de manera indeleble, y quizá no siempre de manera inocente.
Necesitamos a los emprendedores sociales. Y ellos necesitan nuestro apoyo. Se me ocurre que ahí existe un inmenso espacio por explorar, en clave estrictamente empresarial y no sólo de acción social, para crear nuevas intersecciones entre las políticas de RSE y los emprendedores sociales. Y, sobre todo, se me ocurre que, en un momento en el que tantos gobiernos están deshojando la margarita de sus políticas de impulso a la RSE, deberían considerar el apoyo a los emprendedores sociales como uno de los ejes de dichas políticas
Creo que deberíamos preguntarnos si nuestras elites tienen el coraje de decir la verdad. No en el sentido de no mentir (cosa que, por cierto, en algunos casos sería de agradecer); sino en el sentido de una veracidad honesta y coherente con las propias convicciones.
Que tenemos un problema, parece evidente. Que la solución sea reivindicar una supuesta cultura del esfuerzo, ya no me lo parece tanto.
Dentro del marco de los cursos de verano de la Universitat Internacional de Menorca Illa del Rei (UIMIR), Forética ha organizado, junto con la Dirección General de RSC del Gobierno Balear, el seminario "La Responsabilidad Social, un modelo de gestión sostenible", que tendrá lugar en Mahón del 14 al 18 de septiembre.

Septiembre es el mes de las segundas oportunidades para quienes suspendieron en junio. Después de darle muchas vueltas, creo que la RSC tiene que volver a presentarse a examen porque le han quedado 3 asignaturas troncales.
Días atrás, gracias a las bondades de internet, miraba una conferencia del educador inglés Sir Ken Robinson, en la que compartía la siguiente pregunta: ¿Sabían que los chicos que hoy están en jardín, en el año 2075 estarán jubilados? Luego siguió con un interesante planteo acerca de educar para el futuro, cuando no tenemos mucha idea de lo que pasará de aquí a cinco años.
Baltazar Ojea
Me gustaría llamar la atención sobre tres noticias estivales, desde mi punto de vista cruciales, que marcan las líneas maestras de lo que será la regulación del sector financiero tras la crisis. La primera noticia pasó casi de
sapercibida, estábamos con las maletas hechas cuando nos enteramos de que los grandes inversores americanos han pedido a la SEC, el equivalente estadounidense a la CNMV española, que las memorias ESG (medioambiental, social y de buen Gobierno, por sus siglas en ingles) sean obligatorias para las cotizadas.
No dejan de aparecer titulares noticiosos que confunden al lector. Tenemos una buena noticia, la de una propuesta para que los inversionistas y gestores de fondos de inversión incorporen aspectos ambientales, sociales y de buen gobierno en las decisiones de inversión, reportada como si tratara de hacer la RSE obligatoria en las empresas en que invierten. Grandes confusiones.
Antonio Vives

La Campaña Ropa Limpia, que lleva asistiendo ocho años a la Junta de Accionistas del Grupo Inditex, ha decidido no volver a asistir de forma sistemática a la misma ante los pocos avances reales de la multinacional del textil a favor del cumplimiento de los derechos laborales en toda la cadena de suministro.