Hace dos semanas tuve el honor (y el placer) de participar en el primer curso certificado GRI sobre inclusión de grupos de interés. Fue la primera vez que tenía lugar en todo el mundo y estuvo conducido por Niels Ferdinand, director de BSD Consulting España. Combinó tanto las directrices del GRI como el nuevo estándar sobre inclusión de interés de AA1000.
La usura no es una práctica nueva. Es tan antigua como la profesión más vieja del mundo. Se han ocupado de ella gobernantes y pensadores desde hace unos tres mil años. Carlomagno –el gran emperador de Europa- legisló y convirtió a la usura en delito el año 789. En la península ibérica varios fueron los reyes que tuvieron que lidiar con ella. Alfonso X El Sabio, se ocupó con profundidad del tema en las llamadas Siete Partidas. Alfonso XI dictó regulaciones en la Cortes de Valladolid (1325), Madrid (1329) y Alcalá (1348). Enrique II legisló en las Cortes de Burgos (1377) y Juan I en las Cortes de Valladolid (1385). Durante centurias los gobernantes han legislado, contenido y puesto a raya a los usureros.
En los tres artículos anteriores sobre este asunto nos preguntábamos si los derechos humanos eran responsabilidad de la empresa, vista la estrecha asociación que, en la percepción del público, este asunto tenía con los gobiernos. Ahora, el péndulo parece haberse ido hacia el otro lado y en función del interés que se ha despertado y de la emisión de una serie de guías para las empresas tenemos que hacernos la pregunta de si los derechos humanos son SOLO responsabilidad de la empresa.
Me gusta la idea de combinar estas dos palabras cuando hablamos de liderazgo: valor y valores. En los tiempos que corren, no parece fácil dirigir con determinación y, al tiempo, no perder los valores. Nunca olvidaré esa escena de “la Guerra de las Galaxias” en la que Anakin Skywalker, a petición del Emperador, mata a sus antiguos compañeros jedis creyendo que así podría salvar de la muerte a su amada Padmé Amidala, lo que le lleva a caer irremediablemente en el lado oscuro de la fuerza. No nos engañemos:
Son numerosas las iniciativas en distintos ámbitos internacionales, tales como Naciones Unidas (Agenda 21; Pacto Mundial o Global Compact), Organización Internacional del Trabajo (Declaración Tripartita), OCDE (Directrices para Empresas Multinacionales) o Unión Europea (Libro Verde, el que traza las líneas maestras de la responsabilidad social; el Forum Multistakeholder), que han apostado por la responsabilidad social empresarial (RSE) como modo de alcanzar la sostenibilidad.
Cuando queremos resolver cualquier problema todos desearíamos contar con el mejor de los profesionales, más si éste es complejo. Nadie quiere para su hijo que un mediocre, de lo que sea, sea el responsable de aportar las respuestas que necesita. Es lógico y comprensible.
Ecodes propone al nuevo gobierno español un nuevo camino para salir de la crisis: Imprimir el giro necesario hacia una economía verde y baja en carbono, movilizando recursos públicos para incentivar la inversión privada y creando empleo.
Santo Domingo, República Dominicana, 5 de diciembre 2011. Con varios compromisos concluyó el pasado 2 de diciembre el Primer Encuentro Centroamericano y del Caribe en Seguimiento al Estudio de Naciones Unidas sobre Violencia contra la Niñez, el cual reunió a unas 250 personas, entre ellos altas autoridades del estado en materia de niñez, medios de comunicación, organizaciones de la sociedad civil, organismos no gubernamentales, niños, niñas y adolescentes que trabajan por la no violencia hacia la niñez, en Centroamérica, Panamá, México, Cuba y República Dominicana, logrando crear una mayor conciencia sobre los hallazgos del estudio y sus recomendaciones a escala regional y nacional.
David Ferrer, uno de los grandes tenistas españoles de todos los tiempos, actual numero cinco del mundo, ya había derrotado a Juan Martín del Potro, el extraordinario jugador argentino, en la final de la Copa Davis que se disputo en Sevilla hace solo unos días. Con esa victoria, que suponía el dos a cero, el equipo español encarrilo la eliminatoria. La cosa todavía no estaba resuelta, pero se presentía un final feliz para España; entonces, delante de mi, un aficionado argentino se dirigió a David Ferrer con dulce acento porteño: “Ferru, viejo, aflojá un poco, por favor”.