Las redes sociales se han convertido en los últimos tiempos en aliados indiscutibles de las empresas para lograr una comunicación fluida con los grupos de interés. Gigantes empresariales como Starbucks y Google han sucumbido a su potencial para mantener un diálogo permanente con los grupos de interés, algo imprescindible en una situación de crisis de valores como la actual. Otras grandes corporaciones como Apple, P&G (Connect and Develop), o Innocentive han instaurado redes sociales dentro de su organización e incluso, en algunos casos, han optado por abrirlas también a sus clientes.
Un grupo de trabajadores de FSC Inserta, la empresa de Fundación ONCE para la formación y el empleo de las personas con discapacidad, se deshizo ayer de esos regalos que todas las navidades recibimos y que no sabemos qué utilidad darlos porque son, cuando menos, desconcertantes.
Desde su publicación, en diciembre pasado en Forbes.com, el artículo de mi colega Anthony Johndrow, “La era del imperialismo de las marcas ha muerto. ¡Larga vida a la Economía de la Reputación!”, ha despertado una inusitada atención mediática y generado un interesante y fructífero debate acerca de estos intangibles y su gestión estratégica.
Sin duda alguna, podemos considerar que la segunda mitad del siglo XX ha sido la época dorada de las marcas en el mundo desarrollado, porque millones de ciudadanos occidentales se convirtieron en consumidores masivos gracias a Madison Avenue y a Hollywood. Los mercados emergentes llegaron a la fiesta un poco más tarde, pero la clara hegemonía de las marcas en la década de los noventa y en la mayor parte de la primera década del 2000 en los BRIC y en otros países, puso a disposición de otros mil millones de los consumidores una amplísima variedad de productos y servicios que podían ser comprados o a los que se podía aspirar.
¿!América Latina lidera el Valor Compartido!? No, yo no escribiría tal cosa. Porque no sería verdad y porque América Latina sabe poco lo que es el Valor Cormpartido (VC).
Pero aunque Ud. no lo crea, es el título de un artículo publicado en los blogs de The Guardian (periódico británico, muy reputado por su cobertura de temas de sostenibilidad) escrito por Dane Smith de la consultora FSG, de Porter y Kamer. Pueden leer el articulo original sobre Valor Compartido en el Harvard Buinsess Review de enero 2011 y la primera de mis cuatro reacciones al artículo durante 2011 en Si no está roto no lo arregles: Porter y Kramer sobre RSE.
Gran oportunidad para acceder a una formación de alta calidad sin tener que invertir un duro. Este mes comienzan los cursos online gratuitos de la Universidad de Stanford, una de las mejores universidades del mundo, sino la mejor. En la anterior convocatoria, Stanford ofreció tres cursos a los que se apuntaron mas de 100,000 personas: Machine Learning, Databases, and Artificial Intelligence.
Otra de las conclusiones reseñables del Informe Reporta 2011 es que la calidad del reporting de las 113 compañías que cotizan en el Índice General de la Bolsa de Madrid (IGBM) es más baja en lo que se refiere a la información voluntaria, es decir, aquella normalmente incluida en el informe anual de actividades y el informe de responsabilidad corporativa o sostenibilidad. De hecho, en 2011 ha crecido el número de sociedades que no han hecho referencia a sus actuaciones en materia de responsabilidad corporativa a lo largo del año.
En World Vision sabemos que las personas con discapacidad a menudo viven en condiciones deplorables y afrontan barreras sociales y físicas que impiden su integración y su plena participación en la comunidad.
En el mes de diciembre os invitamos a participar de la campaña que Infojobs puso en marcha para donar, su presupuesto destinado a regalos, a entidades que trabajan por la inserción social. Nittúa, junto con Exit y Adsis, ha participado de esta edición y hoy ya podemos comunicaros que nuestra candidatura ha obtenido el mayor número de votos.
La crisis ha sembrado un cilo encapotado sobre las perspectiva laborales de los españoles. Sin embargo, algunas iniciativas dan sus frutos. Por ejemplo, la colaboración entre la Confederación Española de Personas con Discapacidad Física y Orgánica (Cocemfe) y la Fundación Iberdrola, que ha permitido que un centenar de mujeres con discapacidad de Castilla y León y Aragón consiguieran un empleo el año pasado.