La crisis ha sembrado un cilo encapotado sobre las perspectiva laborales de los españoles. Sin embargo, algunas iniciativas dan sus frutos. Por ejemplo, la colaboración entre la Confederación Española de Personas con Discapacidad Física y Orgánica (Cocemfe) y la Fundación Iberdrola, que ha permitido que un centenar de mujeres con discapacidad de Castilla y León y Aragón consiguieran un empleo el año pasado.
Todo comenzó con la subvención de la Fundación Iberdrola en 2011 del trabajo de promotores laborales de Cocemfe en cinco zonas rurales de Castilla y León y una de Aragón, para apoyar de forma expresa la integración laboral de mujeres con discapacidad en cada una de estas áreas de actuación.
Gracias a esta inversión, Cocemfe atendió a más de 250 mujeres y consiguió empleo para un centenar de ellas. Además, con esta acción conjunta se informó a más de 900 empresas y se visitó a más de 550.
El proyecto se desarrolló, concretamente, en Palencia, León, Soria, Burgos y Salamanca, y en Caspe (Zaragoza). Durante su desarrollo, se realizó una metodología de sesiones de formación (habilidades tecnológicas, sociales y competencias personales), individuales y grupales.
Con la puesta en marcha de esta iniciativa, se ha constatado la doble discriminación a la que se enfrentan las mujeres con discapacidad, por razón de género y por la propia discapacidad.
Desde esta perspectiva, "es imprescindible trabajar con las mujeres con discapacidad, basándonos en los principios de individualidad y autonomía" y fomentando sus competencias sociolaborales, habilidades y actitudes, afirmó el presidente de Cocemfe, Mario García.