¿Cuánto tiempo llevamos intentando hacer de la RSC un elemento central en la estrategia de la empresa? ¿Y qué resultados hemos conseguido? Seamos sinceros: no hay más que preguntar al gran público, (no a los padres de los principales instrumentos globales relacionados con esta materia) para ver que la RSC hoy se vincula más con programas sociales no necesariamente vinculados a la actividad de la empresa que con, por ejemplo, la gestión íntegra y ética de las multinacionales en el proceso de globalización, la identificación de nuevas oportunidades de mercado con impacto positivo en la sociedad, o la gestión de riesgos derivados del negocio en aspectos sociales, económicos o ambientales.
“LA RSE ANTE LA CRISIS”. Economistas sin Fronteras acaba de publicar el número 4 de los Dossieres ESF: una publicación monográfica de periodicidad trimestral y formato electrónico sobre temas económicos que dedica su atención en este número a la responsabilidad social de la empresa.
Al menos en España, parece que la Agenda de la RSE está perezosa… aún no tenemos “inflación” de eventos¡¡ Pero la actualidad y la opinión si se mueven. Por ello como siempre, antes de la agenda, nos interesa resaltar que:
En una situación como la actual, con la confianza cotizando en bolsa y la incertidumbre como principal índice en el mercado, los riesgos se escriben con mayúsculas. De ahí que gestionarlos sea una preocupación creciente para las empresas, según los expertos reunidos hoy por el Corporate Excellence en Madrid en un taller sobre el riesgo reputacional y la gestión integral de riesgos de la compañía.
La semana pasada se hizo público el VII Informe sobre las Juntas Generales Ordinarias de Accionistas (JGA) de las empresas del Ibex35, un estudio que ha sido elaborado por el Foro de Buen Gobierno y Accionariado del IESE e Inforpress y que ha contado con la colaboración de la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE) y la Asociación de Emisores Españoles.
La RSE o también conocida RSC, son procesos de gestión que hoy en día están implantando todo tipo de empresas, pero la RSE es más que eso, es una filosofía empresarial. La diferencia estriba en que no consiste en aplicar una serie de normas y mejoras en la empresa, si no que debe ser una nueva forma de hacer y de ser que diariamente se renueva y progresa.
He leído en un blog de una escuela de negocios que por razones obvias prefiero que quede en el anonimato:
US$ 133.000 cuesta el anuncio publicitario en el Super Bowl ($4 millones por los 30 segundos). ¿Vale la pena?
Desde hace un cierto tiempo se está insistiendo cada vez más, por activa y por pasiva, en que los alumnos deben ser considerados clientes. Especialmente en la universidad. Y más especialmente en las escuelas de negocios. ¿Tiene sentido esta insistencia? ¿Deberíamos redefinir a las instituciones educativas como empresas proveedoras de servicios educativos?
Hace unos dias me llego un mail de Ignacio Mielgo - Asunto: Mi Seta-. No conozco a Ignacio pero como me gustan las setas, abrí el mensaje. A partír de ahí todo fueron gratas sorpresas.
Mi Seta es un fabuloso proyecto que sorprende. Reune todas las características de una inversión socialmente responsable y muchas más. Se trata de un proyecto sostenible, basado en el reciclaje y con un alto componente social tanto a la hora de buscar financiación como en su compromisos con la cooperación al desarrollo.
Es indiscutible la capacidad de la publicidad de adaptarse a la cambiante situación social, así se ha visto en los últimos años marcados por una profunda crisis social, ambiental y económica. En este estado de pesimismo generalizado, importantes campañas han optado por los mensajes optimistas, como es el caso de la de “Hay razones para creer en un mundo mejor” de Coca- cola