Vodafone España acaba de lanzar la web www.vodafone.es/padres que contiene como información práctica dirigida especialmente a los padres y tutores que tienen niños y jóvenes a su cargo sobre uso seguro de las nuevas tecnologías.
De nacionalidad francesa, Michel Barnier es responsable desde 2010 de un área imprescindible para el buen funcionamiento de la economía comunitaria y de la que depende el bienestar social de la población. Comisario Europeo de Mercado Interior, Servicios y Regulación, sobre su espalda descansa una extensa trayectoria política, tanto en su país como en la Comisión Europea.
Muchos de nosotros crecimos en unos hogares donde la gestión de la economía familiar estaba claramente distribuida entre ingresos y gastos. Los ingresos correspondían al hombre, nuestros padres. Ellos trabajaron fuera de casa, se encomendaron a la tarea de traer un sueldo. Su encomiable acción, que la mayoría ejercieron con empeño y tesón, aportaba los únicos ingresos que entraban en la mayoría de las familias. Unos ingresos, que se fijaban sin que nuestros padres tuvieran apenas capacidad de afección sobre la cuantía. Salvando a los más emprendedores, el resto se afanaban en ir escalando posiciones en la empresa y así poder mejorar sus ingresos, sin representar ésta, en la mayoría de los casos, una variación sustancial.
En los países de América Latina nos encontramos en etapa de máxima confusión en el tema de responsabilidad empresarial*. Quién superficialmente mire la gran cantidad de conferencias, la proliferación de consultorías y publicaciones, la explosión de comunicaciones sociales en Twitter, en blogs, en sitios de internet, podría pensar que el tema está completamente arraigado, que hemos superado la etapa inicial de incertidumbre, que estamos llegando a la etapa de una implementación sistemática de prácticas responsables.
En estos días de cambios, sobresaltos y noticias que no hacen más que hacerme (nos) sentir como que alguien (pe. una “prima lejana y etérea”), nos está revolcando, y sobre todo, tras leer una pequeña “encuesta de opinión” que hizo Diario Responsable hace unas semanas, resuena en mi cabeza una canción que acompañaba muchas tardes y buenos momentos de mi adolescencia: Calle Melancolía (Joaquin Sabina – Calle Melancolia). Y es que la situación que presiento (siento) con la RSE (bueno y en general con lo que pasa) me recuerda mucho a ese estribillo, de Joaquin Sabina, ya que es como si ahora “viviéramos en la Calle Melancolía, y quisiéramos mudarnos hace años al barrio de la Alegría, pero siempre que lo intentamos ya hubiera salido el tranvía” y nos sentamos a ver pasar la vida. Y no aguantaba más el no escribir estos pensamientos.

En febrero publiqué en mi blog un artículo con motivo de una efeméride de éstas que, como mínimo, se prestan para hacer alguna reflexión: Día Internacional de la Lengua Materna: ¡necesitamos responsabilidad social! El artículo, pensado para Cataluña, lo traduje al castellano en toda su literalidad.
Los medios de comunicación suspenden en el desarrollo y puesta en marcha de estrategias y políticas de responsabilidad social corporativa de acuerdo con el estudio realizado por la consultora especializada alemana Oekom.
Los planteamientos sobre el liderazgo tienen características cada vez más cualitativas. Me parece muy bien. Y en este contexto ha emergido una cierta atención a la espiritualidad. En seminarios, programas de formación o procesos de coaching cada vez se hace un mayor uso de métodos, prácticas y terminologías provenientes de diversas tradiciones espirituales (meditación, silenciamiento, presencia, conciencia lúcida, distanciamiento, etc.).
Redyser implica a sus empleados en la lucha contra la pobreza, ofreciéndoles la posibilidad de hacer microdonaciones de 1 € a través de teaming. El dinero recaudado se destinará a un proyecto de CODESPA en Perú.
Vistas las celebraciones de otro Primero de Mayo es momento propicio para reflexionar sobre la responsabilidad social de los sindicatos.En los últimos años se puede percibir un aumento en el interés de los sindicatos por la responsabilidad de las empresas. Muchos sindicatos, particularmente en países mas desarrollados han extendido se preocupación mas allá de las condiciones laborales en la empresa hacia un interés mas amplio de su responsabilidad y se preocupan por la responsabilidad de los productos, impactos ambientales, etc. Podríamos decir que están comenzando a ejercer su papel de organización social responsable, preocupada del bienestar de la sociedad. O por lo menos de las empresas lo hagan.