Hablar de la responsabilidad del Gobierno pareciera un tema “tabú”, porque al pensar en el Gobierno se piensa en el ente omnipotente que todo lo puede y que nada debe.
¿Quien piensa la ciudad? Cuando nadie piensa la ciudad ésta se va conformando según las necesidades de cada agente que va transformando la ciudad hasta donde topa con los intereses de otros.
La introducción de las nuevas tecnologías en el campo como el sanitario puede producir un gran salto en la efectividad por el hecho de poder disponer de información real, online, monitorizada masivamente, y con un ahorro económico considerable, que en algunas pruebas piloto se cuantifica superior al 50%, y con ahorros inducidos por la reducción de desplazamientos y otros.
He de reconocer que la primera vez que oí hablar de compliance en la empresa, el término no me gustó. Me sonaba a convertir la Responsabilidad Social o, peor aún, la ética, en el mero cumplimiento de unas normas o restricciones establecidas por la ley, la regulación o la autorregulación (por ejemplo, un código de buenas prácticas elaborado por la empresa o por la asociación empresarial correspondiente). Y, claro, mi respuesta fue: “no es esto”.
En el post de hoy nos acompaña el pensamiento y la palabra de Humberto Maturana, biólogo chileno, que entró en el mundo de las personas y las relaciones para quedarse.
El término responsabilidad social, comenzó a utilizarse de forma generalizada a comienzos de la década de 1970, aunque organizaciones y gobiernos ya realizaban acciones en algunos de los aspectos considerados como responsabilidad social desde tiempos tan antiguos, como finales del siglo XIX, y en algunos casos, incluso antes.

En la actualidad las ONG y las empresas se han convertido en proveedoras de muchos servicios que solía ofrecer el gobierno, en especial en países donde los gobiernos se han enfrentado a desafíos y restricciones serias, y no han podido proveer servicios en áreas tales como la salud, la educación y el bienestar. En la medida en que las capacidades de los gobiernos se amplían, los roles del gobierno y de las organizaciones del sector privado van experimentando cambios.
Con estos planteamientos, descritos en la ISO 26000:2010 Guía de responsabilidad social, y la apatía o incoherencia de algunos gobiernos ante el tema de su responsabilidad social, surge la idea de realizar la edición de febrero del RSEchat.
En esta ocasión el invitado está aún por confirmar, pero tratándose de que todos somos clientes del Gobierno, nos considero a todos como invitados de honor.
Lugar Twitter El Hashtag será: #RSECHAT
Horarios:
11:00 Venezuela, 12:30 Argentina y Chile, 13:30 Brasil, 16:30 España, 10:30 Colombia y Perú, 9:30 México y Centro América
Ya tenemos los resultados de la reciente encuesta sobre el significado de las listas de tuiteros más influyentes en RSE, su efectividad y sugerencias para mejorarla, si es posible. La encuesta también tuvo como objetivo el contraste de la clasificación basada en la calificación Klout con la resultante de la opinión personal de los que respondieran a la encuesta.
Según expone Environmentalleader, haciendo referencia a un artículo publicado en el New York Times, Coca-Cola y Nike, se encuentran entre las empresas multinacionales que han reconocido que el Cambio Climático es una gran amenaza para los negocios hoy en día. Por esta razón, han tenido que adaptar sus prácticas de negocio.
Desde hace varios años la Responsabilidad Social Corporativa o en un término más amplio, la Responsabilidad Social de las Organizaciones, ha sido objeto de interés por parte del Tercer Sector. En el 2009 la Fundación Luis Vives, gestora del Máster de Gestión Directiva de Organizaciones no Lucrativas a través de la UNED y una de las entidades que lleva el liderazgo en el sector español, fundó su Revista de la Responsabilidad Social de la Empresa en donde publica artículos de reconocidos profesionales en la materia.
Cuando hablamos de los derechos de las personas trabajadoras en las empresas, parece que estamos tratando temas vinculados a empresas ubicadas en países en vías de desarrollo o a grandes organizaciones que trabajan con estas empresas, deslocalizando parte de su producción. En estos casos el respeto a los Derechos Humanos es uno de los asuntos más críticos que han tenido que gestionar para evitar violaciones de los derechos básicos de las personas trabajadoras.