Por suerte o por desgracia, hoy por hoy no existen métodos ni pociones mágicas que garanticen la productividad y la competitividad plena de los trabajadores en sus puestos de trabajo
Casi todo lo que se relacionaciona con la responsabilidad social empresarial (RSE) es objeto de debate: desde luego, también la valoración de sus resultados
Cuando el debate de estos últimos meses es establecer la ley mordaza o el control de identidad como medios de vigilancia en nuestra sociedad, es validar que vivir en temor, en sospecha y silencio, es el modo adecuado de convivir entre los chilenos.
Está bastante extendida la idea de que los dos grandes escándalos fiscales de los últimos meses (Luxemburgo y Panamá), son solo la punta del Iceberg
Como una marea que de manera paulatina va creciendo en su fuerza y alcance, se podría describir el desarrollo y aplicación de la Responsabilidad Social en México, ímpetu que ha venido adquiriendo una mayor velocidad en los últimos años
Imagine que estuviera en una de esas tiendas de una gran multinacional textil y que un dependiente en vez de preguntarle si desea otra talla le dijera: “¿Sabía que esta camisa está hecha en Bangladesh por trabajadores que reciben un salario digno, no el mínimo que establece la ley, que las fábricas cumplen todas las medidas de seguridad y que su producción no daña el medio ambiente? Ya lo ve, es muy buena”
Si usted trabaja en el sector de alimentación y bebidas o está interesado en él, tenga por seguro que a finales de mes coincidiremos en Barcelona y nos veremos en Alimentaria 2016
Hace poco escribía sobre Empresas “ruínes”. La afirmación es dura si tenemos en cuenta la definición del adjetivo, Ruín: Que es despreciable por cometer o ser capaz de cometer malas acciones, con falsedad, hipocresía, traición o engaño.
Columna por Soledad Teixidó, Presidenta Ejecutiva de PROhumana
Las causas abiertas por corrupción se han triplicado en la última década. Todo el mundo clama por mejorar las leyes e incrementar los mecanismos de control para frenar este caudal de corrupción incesante, cansino ya, dentro y fuera: en el ámbito privado, empresarial, y en el público, político e institucional