Hay muchos riesgos que amenazan a todos los sectores económicos pero la inversión responsable, gracias a su enfoque crítico y a las iniciativas para promover mejores prácticas, puede ser la respuesta. La sociedad civil tiene el derecho a exigir a los actores económicos, tanto Estados como compañías, que asuman compromisos en línea con el objetivo principal de la inversión responsable, que no es otro que impulsar la transparencia y la responsabilidad frente a los retos actuales y futuros
Los inversores responsables, mejor preparados para entender el riesgo

El principal papel de un inversor responsable es tener una visión crítica del mundo y hacerse preguntas. Esto contribuirá a que las corporaciones, como actor económico, sean más transparentes y asuman sus responsabilidades frente a sus deberes fiduciarios. Los inversores responsables también tienen el papel de analizar los programas y políticas adoptados por las compañías en respuesta a los retos medioambientales, sociales y de gobernanza, así como ser capaces de evaluar en qué medida las empresas son capaces de tomar medidas preventivas frente a estos grandes retos.

El compromiso con la inversión responsable debe ser un compromiso a largo plazo, aunque el impulso para el cambio debe abordarse de manera urgente. La inversión responsable pretende conciliar los retos futuros, más centrados en el medio y largo plazo, con las inversiones, que tienden a estar cada vez más orientadas al corto plazo. Estos inversores tienen que hacerse oír y actuar como accionistas responsables y comprometidos con los desafíos medioambientales, sociales y de gobernanza. Al pronunciarse, deben defender los derechos y deberes de una minoría de accionistas, pero también deben exigir a las compañías que proporcionen respuestas a los riesgos y desafios más importantes, que cada vez son mayores.

Pero esta responsabilidad de los inversores no sólo se dirige hacia las compañías. Las autoridades públicas también tienen una obligación frente a los principales retos sociales y medioambientales, por lo que los inversores deben analizar la manera en que los Estados asumen estas responsabilidades de cara a aplicar un enfoque responsable a las inversiones en deuda soberana. En sus funciones como actor económico relevante, los Estados tienen derechos y obligaciones y la deuda es una palanca importante para el cambio, incluso más poderosa que las acciones que cotizan en bolsa. En este caso, el enfoque del inversor responsable se centra más en la capacidad que tiene un país para empaquetar su deuda, en vez de en su capacidad como emisor para asumir más deuda – aunque este concepto es clave para la composición de los índices de renta fija –.

El papel de los inversores es ejercer su responsabilidad a través del análisis crítico y trasladarla hacia las compañías y los Estados. Aunque lamentablemente no podemos predecir todos los riesgos que amenazan a la sociedad y la economía, la prevención y la responsabilidad de los distintos actores económicos puede ayudar a anticipar muchos de ellos.

Ophélie Mortier, Responsible Investment Coordinator Degroof Petercam AM

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