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Si hay algún colectivo que sabe de lucha son las mujeres. Solo hay que echar la vista atrás para ver lo que ha conseguido la mujer en solo 100 años, lo que se ha avanzado. Recordar que a lo largo de la historia son muchos los episodios heroicos de las mujeres: En 1917 hubo una gran hambruna, y las mujeres rusas volvieron a manifestarse el último domingo de febrero para pedir "pan y paz". Estas manifestaciones de mujeres formaron parte de las revueltas que terminarían con la monarquía en Rusia. El zar abdicó y el gobierno provisional concedió a las mujeres el derecho a voto en un domingo histórico.
El día de la Mujer

Movimiento Mundial del 8M

El Paro Internacional de Mujeres (PIM) o International Women´s Strike (IWS), también conocido como Movimiento 8M, fue creado en el año 2016, conformado por más de 50 organizaciones de mujeres de todo el mundo.

Su principal finalidad es visibilizar las diversas formas y expresiones de la violencia machista que sufren las mujeres en todo el mundo. Esta huelga internacional de mujeres se efectúa en el marco de la celebración del Día Internacional de la Mujer, el 8 de marzo.

Y si nos seguimos planteamos esta celebración, hemos de aceptar que la situación de la mujer frente al hombre sigue estando en desventaja.

Cierto que ya está reconocida y probada la existencia de las diferencias salariales -siempre en detrimento de la mujer- , la escasez de mujeres en altos cargos de grandes empresas (Ibex 35) o en las áreas más científicas de la investigación, así como la vulnerabilidad de la mujer en asuntos de violencia de género o doméstica.

Ante estas deficiencias se desarrolla toda una actividad legislativa con el claro objetivo de disminuir diferencias e impedir injusticias, activando protocolos, teléfonos de ayuda, incentivos en la contratación, etc.

Para el año 2023 el lema es "Por un mundo digital inclusivo: Innovación y tecnología para la igualdad de género". Acertado sin duda,  ya que la digitalización será un requisito sine qua non para desenvolverse en el día a día y está bien que ya se implante desde la perspectiva de la igualdad de género.

Pero en mi opinión, y como mujer de una cierta edad, residente en un país europeo y con estudios superiores y trabajo como profesional liberal, (lo digo porque la idiosincrasia de cada mujer puede marcar grandes diferencias entre ellas)  creo que debería también abordarse la necesidad de una concienciación entre las propias mujeres dando mayor información/educación.

 Y me refiero a que los cánones de belleza impuestos en tiempos ancestrales siguen vigentes hoy en día, y de forma muy pronunciada entre las propias mujeres, como una losa perenne, como un reducto de esclavitud. ¿Por qué si no los hombres de más de 50 pueden lucir sus calvas y/o sus blancos cabellos , o sus prominentes abdómenes, casi como un signo de triunfo y opulencia mientras que las mujeres debemos de aparentar siempre una edad ficticia?.

Nos teñimos el pelo para lucirlo como a los 30, nos pintamos las uñas o nos las ponemos falsas, nos “retocamos” la cara con productos y tratamientos que buscan permanecer jóvenes, nos rendimos a las modas, etc.…  Pero además, ¡!criticamos a las que no lo hacen!!   ¿No es esto también ser víctima de imperativos ajenos?

En mi propia experiencia, al dejar mi cabello como crecía, -muy canoso-,  frases como “parecerás mayor”,  “no se fijarán en ti”,  “espérate a ser más mayor cuando ya no te interesen los hombres” , “ si te tiñeras te sacarías 8 años”… las he escuchado de parte de mujeres. Tal vez porque ellos no se atreven a opinar en voz alta.

Como mujer opino que somos nosotras mismas quienes deberíamos sacudirnos esos lastres y poco a poco aceptarnos en nuestra transformación natural que acompaña a la edad.

Esta diferencia de actitud ante la edad es intrínseca a la educación cuyo modelo se basaba en la super valoración de la delicadeza, juventud y belleza femenina, más que en su expresión como ser humano con sus capacidades adquiridas, su experiencia y su sabiduría sin tener en cuenta su sexo (más allá del interés propio de las relaciones sexuales) .

Esta desigualdad se soporta en nuestra aceptación del rol que, de alguna forma, nosotras incentivamos con nuestras decisiones estéticas. No se trata de no cuidar tu aspecto, si no de cuidarlo incorporando aquellos matices físicos propios de una edad y poner en valor el resto de tus atributos. Las mujeres somos en general multitarea, trabajamos, cuidamos, nos cuidamos y solemos ser el centro de la organización familiar y a veces también empresarial.

Lucir la edad con orgullo de mujer trabajadora, madre, hija, cuidadora, guerrera, etc…  debería ser un derecho tan protegido como los demás sin importar edad, raza, o religión. ¡¡¡Seamos solidarias entre nosotras!!!  

¡¡Feliz día de la Mujer!!

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Diploma “Digitalización y Sostenibilidad”
 
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