El acceso al agua, una cuestión de inversión y voluntad

Los datos no engañan: el agua potable es un recurso esencial para la vida del que carecen, al menos, 489 millones de personas en todo el mundo. 6 de cada 10 no cuentan con instalaciones de saneamiento gestionadas de forma segura. Las mujeres y las niñas son las encargadas de ir a por agua en el 80% de los hogares sin acceso a agua corriente, sobre todo en África y Asia. La escasez de agua afecta a más del 40% de la población mundial, y se prevé que seguirá aumentando. Por eso es necesario recordar todos los días, y también cada 22 de marzo, cuando se celebra el Día Mundial del Agua, que la mayor de las pobrezas es no tener acceso a agua potable.

Desde España o desde Europa este Día Mundial del Agua es importante, pero tengo la sensación de que no se le presta la atención que merece, y quizás a muchas personas no les llega tanto como otros días mundiales, como el del Medio Ambiente, el de la Salud, el del Cáncer… Total, todos los días del año hay algo que reivindicar, conmemorar o celebrar, y el del Agua puede ser otra efeméride más en el calendario. Pero para AUARA es el más importante, nuestra razón de ser: porque nacimos precisamente para llevar agua potable a quienes carecen de ella.

Tal vez la principal razón por la que en estos países europeos se pasa más por encima de esta fecha es que no tenemos carencia de agua. El 100% de la población española tiene acceso a agua potable, y solo nos acordamos de su importancia cuando sufrimos periodos de sequía, como el que hemos vivido este invierno. Al fin y al cabo, todos abrimos el grifo y tenemos toda el agua que queremos para beber, ducharnos, poner la lavadora o el lavavajillas, y hasta tener agua en las piscinas para el verano. Además, gozamos de unas infraestructuras de aguas sólidas, y el recibo de agua nos puede resultar asequible y no nos parece elevado en comparación al de la electricidad o el gas.

Es decir, somos muy afortunados, si bien según el informe “The Human Rights to Water and Sanitation in Practice” de 2019, desarrollado por la OMS y UNICEF, 31 millones de personas en Europa no tienen acceso al saneamiento básico y 48 millones no tienen agua corriente en sus hogares. Aun así, la realidad es bien diferente en los países menos desarrollados, sobre todo en África, Asia y algunos países de Centro América y América del Sur. Por eso, desde AUARA trabajamos para concienciar durante todo el año, no solo hoy, sobre la importancia que tiene para el desarrollo humano poder tener acceso a agua potable.

La importancia de las aguas subterráneas

Este año, el lema elegido por Naciones Unidas para celebrar este 22 de marzo es es ‘Aguas subterráneas, hacer visible lo invisible’, con el fin de subrayar el papel esencial que desempeñan estas reservas para proveer de agua a la población mundial, y reivindicar su gestión sostenible para que puedan seguir abasteciendo a las futuras generaciones. Se calcula que unos 2.500 millones de personas dependen de ellas para cubrir sus necesidades básicas de agua diarias.

En AUARA somos testigos del impacto que tiene para las personas contar con infraestructuras que aseguran el acceso a agua potable. Desde 2016, y gracias a la colaboración con nuestros socios y entidades locales, y la confianza de empresas españolas y ciudadanos que han optado por consumir un producto con un fin social, hemos instalado 117 pozos en poblaciones en situación de pobreza extrema de diferentes países.  

Estos pozos, que extraen el agua del subsuelo, han cambiado la vida de 71.200 personas, generando hasta la fecha más de 124 millones de litros de agua potable. También han ahorrado más de 4,1 millones de horas que mujeres y niños de esas comunidades tenían que dedicar a caminar cargados con bidones hasta fuentes de dudosa calidad sanitaria para abastecer a sus familias; un tiempo que ahora pueden dedicar a ir a la escuela o a realizar actividades productivas para la comunidad.

Los pozos como solución

Construir pozos puede resolver el problema de la falta de acceso a agua potable en muchos territorios del planeta. Por ejemplo, en el África Subsahariana, donde un 66% de su territorio presenta condiciones áridas o semiáridas y una situación de pobreza endémica, subdesarrollo y escasez de recursos económicos para gestionar de forma efectiva sus recursos hídricos, existe una inmensa reserva de 500.000 kilómetros cúbicos de agua subterránea, cien veces más que sus reservas de agua en superficie. Cantidad más que suficiente para proveer de agua de forma sostenida a los 246 millones de personas que hoy no tienen acceso a ella.

Según nuestra propia experiencia en el continente, construir un pozo de esas características puede tener un coste medio de unos 4.600 euros. Y teniendo en cuenta que cada pozo puede abastecer a un máximo de 500 personas, en AUARA hemos estimado que haría falta invertir 2.260 millones de euros en la construcción de pozos para minimizar el problema de la escasez de agua en África. Puede parecer mucho, pero es equivalente al 0,1% de lo que en todo el mundo destinamos cada año al presupuesto militar.

Por tanto, como casi todo en la vida, facilitar el acceso a agua potable es una cuestión de inversión y de tener voluntad por solucionarlo. Sigamos trabajando y concienciando para que el ODS 6 de Acceso Agua Limpia y Saneamiento para todos deje de ser una aspiración a alcanzar 2030, y se convierta en una realidad necesaria para acabar con la pobreza en el mundo.

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