Seguido de estos números suele aparecer una lista más o menos larga de razones por las cuáles sucede esto: Sesgos, liderazgo, networking, cuidado de familiares (sean hijos o padres), etc. Contamos con el suficiente análisis como para empezar con un plan de acción, con fechas y con indicadores para ver qué tal lo estamos haciendo. No he encontrado, tantos planes de acción como diagnósticos y sobre todo ninguno que vaya a la velocidad con la que nos movemos hoy en día en el mundo empresarial.
Como Directora General de la filial española de una multinacional, tengo mi propia visión de por qué, desde hace años asisto a reuniones internas y externas dónde a veces soy la única mujer o formo parte del 5-10% de mujeres; simplemente, seguimos las reglas del juego. Y esto es lo que debemos cambiar juntos, esas reglas que hacen que, en muchos casos, sigamos el mismo recorrido¿Qué es lo que ha hecho, que, siendo mujer y teniendo 4 hijos, haya conseguido formar parte del 25,3% de mujeres en alta dirección? creo que se resume en : Educación, resiliencia y lo que yo llamo tu mejor versión
Educación
He tenido la suerte de crecer en una familia donde la igualdad de oportunidades estaba presente en todos los ámbitos y dónde dar lo mejor de uno mismo era lo que se esperaba, ni más ni menos. Mi primer referente (roll model) ha sido mi madre, a la que vi siempre trabajar, fuera y dentro de casa, viajar, opinar, ser libre, Seguro que esto ha definido mi carácter y me ha dado más posibilidades, porque la historia que nos contamos nos ayuda a trazar el camino.
Creo firmemente en la inspiración y por eso he seguido buscando referentes femeninos: Maria Emilia Casas, Ana Patricia Botín, Margarita Salas, Isabel Tocino, etc.. y me he dejado influir por sus historias y pensamiento. Creo también en la autoconfianza, y es por ello que la educación es hoy el punto de partida para cambiar las reglas del juego: que ellas y ellos desde pequeños lo crean.
Resiliencia
A lo largo de mi vida profesional y personal, la resiliencia ha sido la plataforma que he utilizado para impulsarme, mi parrilla de salida.Renunciar, elegir, levantar la mano, y, a veces, por qué no, levantar la voz: y desarrollar una inteligencia emocional a prueba de noes. La resilencia mitiga el miedo porque nos da la certeza de que cualquier hecho que suceda lo utilizaremos a nuestro favor
Seas hombre o mujer, necesitas resiliencia para trabajar en un entorno de alta dirección: por falta de tiempo, por necesidad de foco, en un mundo veloz , dónde todo debe ser ágil, adaptarse, aprender de los errores y seguir avanzando incorporando los aprendizajes nos diferencia y nos permite ser más felices independientemente del entorno.
Buscar la excelencia: ser tu mejor versión
Muchas mujeres nos debatimos entre el “síndrome del impostor” y la búsqueda de la perfección: ambos son irreales; si hay algo que definitivamente me ayuda cada día a avanzar, es buscar y enseñar mi mejor versión. Para ello es fundamental el auto –conocimiento, saber qué podemos aportar y qué tenemos que mejorar en cada momento: qué me ayuda y qué me impide seguir avanzando. En un mundo VUCA, es cada vez más importante formarse constantemente, adquirir nuevas competencias, tener una visión de negocio 360ºC: financiera y humana a partes iguales.
Se calcula que, al ritmo que vamos, tardaremos unos 200 años más en conseguir la igualdad entre hombres y mujeres. La era digital, si no actuamos ya, prevé que la desigualdad se acentúe por la menor presencia de mujeres en carreras técnicas.
Cada uno, desde nuestro lugar podemos acelerar este proceso de cambio en el que todos estamos implicados: colaboremos, tracemos redes, si has conseguido llegar hazte visible y haz visibles las trabas que has tenido que superar, Cambiemos las reglas del juego: ¿Te apuntas?