El Consejo de Estabilidad Financiera (FSB) ha recomendado hoy a través de su grupo de trabajo sobre divulgación financiera relacionada con el clima (Taskforce on Climate-Related Financial Disclosure (TCFD)), que las compañías con sedes en los países del G20 deben adoptar las mejores prácticas en lo que se refiere al reporting de sus riesgos medioambientales
El riesgo del cambio climático: un tema “mainst

El objetivo del grupo de trabajo es actuar como palanca de cambio para acercar el reporte del riesgo climático a los informes financieros. Las recomendaciones proporcionan una guía de alcance global para asegurar que las compañías reporten esta información a nivel directivo. Al hacer más accesible esta información a los inversores, se fomenta un mayor conocimiento y consideración del riesgo climático en las decisiones de inversión.

Las recomendaciones giran en torno a cuatro áreas de consideración:  

-        Gobernanza

-        Estrategia

-        Gestión del riesgo

-        Métricas y objetivos

El informe, además, detalla qué información debe ser incluida en informes y presentaciones financieras. El grupo de trabajo recomienda que las compañías publiquen un plan de negocio que gire en torno al escenario de los 2ºC y las emisiones de GEI “apropiadas” para cumplirlo.

Siendo conscientes de los riesgos a los que se enfrenta el sector financiero – especialmente en lo que se refiere a inversiones en industrias contaminantes  – se ha publicado una guía sectorial dirigida a propietarios de activos, bancos y compañías de seguros. Además, se pueden consultar guías específicas para otros sectores industriales con alta intensidad de carbono, como son: sector energético; transporte y logística; construcción y materiales y, agricultura y silvicultura. En línea con lo anterior, el CDP lanzará en 2018 cuestionarios específicos para estos sectores industriales.

Aunque las recomendaciones del TCFD son voluntarias, podrían ser incorporadas en legislación para los países del G20 en un futuro. De hecho, ya existen países con legislación propia al respecto. Francia, por ejemplo, a través de su Ley de Transición Energética requerirá a partir de junio de 2017 a todos los propietarios y gestores de activos domiciliados en Francia el reporte de los factores climáticos a los que se enfrentan y las huellas de carbono de sus productos.

Las recomendaciones están abiertas a consulta.

Nuestra visión – hacer del riesgo climático un tema “mainstream” sólo puede ser positivo

La transición global a una economía baja en carbono es a la vez necesaria e inevitable. El momento político, incluyendo la COP 21 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, nos muestran que el cambio climático es ahora un área de foco para gobiernos, empresas y sociedad civil.

Algunas compañías están empezando a adaptarse a los riesgos del cambio climático y a aprovechar las oportunidades que ofrece una economía baja en carbono. Sin embargo, el ritmo al que se están adoptando y la magnitud del esfuerzo no es suficiente. Esperamos que las recomendaciones publicadas por el TCFD ayuden a impulsar al sector a hacer más, y más rápido.

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