Publicado el
El 68% de los jóvenes de la Generación Z necesita obtener ingresos adicionales para llegar a fin de mes, según el Talent Barometer 2026 de ManpowerGroup. En un escenario laboral marcado por estas dificultades, reforzar competencias durante los meses de verano puede ayudar a mejorar las oportunidades profesionales. Atención al cliente, inteligencia artificial, ventas, logística y administración se encuentran entre las habilidades más demandadas por las empresas.
 Las habilidades que abren puertas laborales a la Generación Z

Para muchos jóvenes, el verano ha dejado de ser exclusivamente sinónimo de vacaciones. Las dificultades económicas y laborales convierten estos meses también en un periodo para buscar ingresos, adquirir experiencia profesional o reforzar conocimientos que permitan aspirar a mejores oportunidades.

Los datos del Talent Barometer 2026 de ManpowerGroup reflejan esta realidad: el 68% de las personas pertenecientes a la Generación Z necesita ingresos adicionales para poder llegar a fin de mes.

La situación laboral de la juventud tiene, además, consecuencias que trascienden el propio empleo. Como ya advertía la Organización de las Naciones Unidas (ONU) con motivo del Día Internacional de la Juventud, que se celebra cada 12 de agosto, las dificultades laborales que afrontan los jóvenes pueden obstaculizar su acceso independiente a una vivienda y a otras condiciones necesarias para desarrollar su vida familiar y participar plenamente en la sociedad.

El aprendizaje continuo gana peso en el mercado laboral

En este escenario, los meses de verano pueden convertirse en una oportunidad para incorporar nuevas competencias. Aprender a utilizar herramientas de inteligencia artificial, realizar una formación especializada o actualizar conocimientos vinculados con sectores en transformación puede contribuir a reforzar el perfil profesional.

Esta preparación también tiene una traducción económica. Según el estudio Tendencias del mercado laboral en España de ManpowerGroup, las compañías están dispuestas a mejorar las condiciones salariales de aquellos candidatos que puedan acreditar determinadas capacidades técnicas y funcionales.

Entre las competencias que presentan mayor valoración aparece, en primer lugar, la atención al cliente y el desempeño de funciones de cara al público, señalada por un 57%. La comunicación, la empatía, la gestión de incidencias y el trato directo con clientes resultan especialmente relevantes en ámbitos como el comercio, el turismo y los servicios. Los empleos estivales, el voluntariado y la experiencia en comercio u hostelería pueden servir para desarrollar estas capacidades.

Con el mismo porcentaje, un 57%, se sitúa el desarrollo de modelos y aplicaciones de inteligencia artificial. En este ámbito, el periodo estival ofrece la posibilidad de iniciarse en programación, machine learning —aprendizaje automático— o creación de aplicaciones basadas en IA mediante cursos en línea, certificaciones o proyectos propios.

Muy cerca se encuentran las capacidades relacionadas con ventas y marketing, valoradas por el 56%. Actualizar conocimientos sobre marketing digital, comercio electrónico, redes sociales, analítica o técnicas comerciales puede ampliar las posibilidades profesionales en un mercado cada vez más digital y orientado hacia el cliente. Las competencias en operaciones y logística, con un 55%, constituyen otra de las áreas destacadas. Adquirir conocimientos sobre procesos logísticos, gestión de operaciones o herramientas de planificación cobra relevancia ante el avance de la automatización y la digitalización.

La demanda empresarial alcanza asimismo a otros perfiles. Las compañías muestran disposición a remunerar las capacidades vinculadas con administración y soporte de oficina (54%), conocimientos específicos de inteligencia artificial (52%) y competencias en tecnología y datos (49%). A ellas se suman producción y fabricación (49%), sostenibilidad (47%) e ingeniería (46%).

Adaptarse y seguir aprendiendo

El conjunto de estas competencias muestra el peso que está adquiriendo la formación permanente entre quienes comienzan o consolidan su trayectoria profesional.

“La Generación Z ha crecido en un mercado laboral muy cambiante y es consciente de que el aprendizaje continuo es cada vez más importante para acceder a mejores oportunidades. Las empresas no solo buscan incorporar talento, sino atraer perfiles con capacidad de adaptación y ganas de seguir desarrollándose”, afirma Orestes Wensell, director general de Talent Solutions.

En un contexto en el que una parte importante de los jóvenes necesita complementar sus ingresos, el verano puede convertirse así en algo más que una temporada de empleo temporal: también representa una oportunidad para adquirir capacidades que permitan fortalecer la empleabilidad y ampliar las posibilidades de acceder a puestos con mejores condiciones.

¡Comparte este contenido en redes!

Este sitio utiliza cookies de terceros para medir y mejorar su experiencia.
Tu decides si las aceptas o rechazas:
Más información sobre Cookies