
La sostenibilidad ha dejado de ser un elemento accesorio para convertirse en un factor decisivo para la viabilidad de las compañías. Ese fue uno de los principales mensajes lanzados por BBVA durante la Semana de la Sostenibilidad celebrada en Madrid, donde representantes empresariales, administraciones públicas y expertos analizaron los desafíos y oportunidades vinculados a la transición energética y económica.
Según trasladó BBVA durante el encuentro, las empresas afrontan un escenario en el que la descarbonización ya no puede entenderse como una meta lejana, sino como una transformación necesaria para mantener competitividad, rentabilidad y resiliencia frente a un contexto energético cada vez más inestable.
En este marco, el responsable global de Sostenibilidad y CIB de BBVA, Javier Rodríguez Soler, aseguró que “apostar por la sostenibilidad es una garantía de supervivencia para las empresas”. Durante su intervención por videoconferencia desde Nueva York, defendió que la transición hacia modelos bajos en carbono representa también una oportunidad económica y tecnológica para el tejido empresarial.
Rodríguez Soler señaló que la eficiencia energética se ha convertido en una de las principales herramientas para reducir emisiones y, al mismo tiempo, proteger a las compañías frente a la volatilidad de los mercados energéticos. Además, destacó el papel de las tecnologías climáticas o cleantech como uno de los motores de innovación más relevantes en esta etapa de transformación.
El directivo también subrayó la necesidad de combinar financiación y asesoramiento técnico para acelerar el cambio. Según explicó, muchas empresas están dispuestas a transformar procesos productivos y cadenas de valor, aunque el elevado coste de adaptación sigue siendo uno de los principales obstáculos.
En este contexto, recordó el compromiso adquirido por la entidad de canalizar 700.000 millones de euros en negocio sostenible entre 2025 y 2029, una cifra que más que duplica el objetivo anterior fijado por el banco.
La Semana de la Sostenibilidad reunió durante cuatro jornadas diferentes mesas de análisis centradas en cuestiones como energía, movilidad sostenible, rehabilitación de edificios, economía circular o gestión eficiente de recursos.
La apertura del encuentro puso el foco en el almacenamiento energético y la autonomía energética como factores clave para reforzar la competitividad empresarial. Durante esa sesión, José García Casteleiro, responsable de Banca de Empresas e Instituciones de BBVA en España, destacó la necesidad de convertir la sostenibilidad en una palanca real de resiliencia y crecimiento económico.
Otro de los bloques abordó la rehabilitación energética de edificios y la modernización del parque residencial español. Según explicó Xavier Llinares, director de Red Banca Minorista BBVA, cada vez más comunidades buscan soluciones para reducir consumo energético y mejorar el confort de las viviendas, lo que también exige herramientas financieras adaptadas a estas inversiones.
Las jornadas también dedicaron espacios específicos a la economía circular y a nuevas fórmulas para optimizar recursos, reducir residuos y fomentar modelos productivos más eficientes. En este sentido, Ángel Giménez Palazón, responsable de Sostenibilidad de BBVA España, defendió la importancia de generar espacios de diálogo entre empresas, administraciones y especialistas para impulsar soluciones concretas vinculadas a la transición energética.
El cierre del encuentro estuvo centrado en el reto demográfico y las oportunidades de desarrollo territorial asociadas a la transición sostenible. Gonzalo Rodríguez, director de Banca Minorista BBVA en España, señaló que avanzar hacia un modelo económico más sostenible también requiere apoyar pequeñas iniciativas locales capaces de generar empleo y riqueza en el territorio.