
El sector de la construcción en España continúa mostrando importantes brechas de género, especialmente en los niveles de decisión. Según un estudio sobre diversidad e inclusión elaborado por la compañía Brico Depôt, más del 75% de los puestos de responsabilidad siguen ocupados por hombres, lo que evidencia la persistencia de un techo de cristal en esta actividad tradicionalmente masculinizada.
Aunque más de la mitad de los profesionales —un 57%— considera que las mujeres están igualmente capacitadas para desempeñar las mismas funciones que sus compañeros varones, el 76% reconoce que ellas tienen menor presencia en posiciones de liderazgo. Solo un 17% percibe una distribución equitativa en este ámbito.
La desigualdad también se refleja en las condiciones laborales. El informe apunta que el 63,4% de las personas encuestadas identifica diferencias salariales entre hombres y mujeres. A ello se suman dinámicas cotidianas que limitan el desarrollo profesional femenino: un 33% afirma haber vivido situaciones vinculadas a la identidad de género en su entorno laboral, como una menor valoración de la opinión de las mujeres (21%), falta de reconocimiento (16%) o dificultades para acceder a promociones (14%). Además, el 36% considera que aún se toleran comportamientos o lenguajes inapropiados en el sector.
En cuanto a las prioridades para avanzar hacia una mayor igualdad, el 40% de los profesionales destaca la necesidad de incrementar la participación de mujeres, mientras que un 38% reclama reforzar la educación en igualdad de género y un 16% apunta a la urgencia de reducir la brecha salarial.
En este contexto, y según detalla la propia compañía, Brico Depôt impulsa la iniciativa “Construimos Juntas”, un proyecto orientado a mejorar la visibilidad y las oportunidades de las mujeres en el sector. Entre sus acciones, destaca la creación de un directorio digital que conecta a profesionales con potenciales clientes, empresas y oportunidades laborales.
Tal y como explica Priscila de Carvalho, responsable de Social Media y PR de la compañía en Iberia, el objetivo es contribuir a que el talento femenino gane reconocimiento en un ámbito donde históricamente ha estado infrarrepresentado.
Más allá de esta iniciativa, el informe también pone el foco en la importancia de la formación y la educación como herramientas de transformación. En este sentido, el proyecto incluye acciones dirigidas a acercar los oficios técnicos a niñas y adolescentes, así como programas de capacitación para mujeres en situación de vulnerabilidad. Estas medidas buscan no solo mejorar la empleabilidad femenina, sino también responder a la falta de mano de obra cualificada en el sector.
Pese a estos avances, los datos reflejan que la igualdad real en la construcción sigue siendo un reto pendiente, que requiere cambios estructurales tanto en las empresas como en la cultura del sector.