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Según el informe Radiografía del mercado laboral de las personas con discapacidad elaborado por Randstad Research a partir de datos del INE, la tasa de empleo de las mujeres con discapacidad alcanzó el 29,8% en 2024. Aunque el dato refleja avances en la última década, la cifra continúa muy por debajo del 47% registrado por el conjunto de mujeres en España, lo que evidencia una brecha laboral persistente.
Las mujeres con discapacidad siguen lejos del mercado laboral en España

La participación de las mujeres con discapacidad en el mercado laboral sigue mostrando importantes desigualdades. De acuerdo con el informe Radiografía del mercado laboral de las personas con discapacidad, elaborado por Randstad Research y presentado por Fundación Randstad con motivo del Día Internacional de la Mujer, la tasa de empleo femenina dentro de este colectivo se situó en el 29,8% en 2024.

El estudio, basado en los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadística (INE), revela que aunque la ocupación entre las mujeres con discapacidad ha experimentado avances, la distancia respecto al resto de mujeres en España continúa siendo significativa. Mientras que casi la mitad de las mujeres en el país tiene empleo, en el caso de aquellas con discapacidad apenas tres de cada diez están trabajando.

Un avance liderado por las mujeres

Pese a las dificultades estructurales, el informe muestra una evolución positiva en los últimos años. Según Randstad Research, las mujeres con discapacidad han impulsado el crecimiento del empleo dentro del colectivo. En concreto, la ocupación femenina aumentó un 5,4%, mientras que entre los hombres con discapacidad se registró un descenso del 2,3%.

Este impulso ha llevado a que, por primera vez, la tasa de empleo femenina supere ligeramente a la masculina dentro del propio colectivo: un 29,8% frente al 28,2%. Una tendencia que, según los autores del informe, se ha consolidado durante la última década.

Los datos de actividad recogidos por Fundación Randstad durante 2025 también apuntan en esa dirección. De las 2.829 personas que accedieron a un empleo a través de sus programas de integración laboral, el 44% fueron mujeres (1.239), mientras que los hombres representaron el 56% restante (1.590).

Una brecha de participación todavía muy amplia

A pesar de esta evolución positiva, la participación laboral de las mujeres con discapacidad sigue siendo limitada. La tasa de actividad femenina alcanza el 36,3%, apenas 1,6 puntos por encima de la registrada por los hombres con discapacidad, pero muy lejos de la media de las mujeres en España, cuya tasa de actividad supera el 53%, según los últimos datos del INE.

Esto se traduce en un elevado número de mujeres fuera del mercado laboral: más de 546.600 permanecen inactivas. Aunque las causas de esta inactividad no se desglosan por sexo, el análisis general del colectivo señala que la incapacidad permanente y la jubilación concentran la mayor parte de los casos, seguidas por las labores del hogar y la dedicación a los estudios.

Más formación, pero empleos de baja cualificación

El informe también destaca una paradoja relevante: las mujeres con discapacidad presentan niveles educativos superiores a los de los hombres del mismo colectivo. En concreto, 206.500 cuentan con estudios superiores, frente a los 178.800 hombres. Además, actualmente 116.400 mujeres con discapacidad están cursando estudios, una cifra muy similar a la masculina.

Sin embargo, esta mayor formación no siempre se traduce en mejores oportunidades laborales. Según el análisis de Randstad Research, el empleo de las personas con discapacidad continúa concentrándose en sectores de menor cualificación, especialmente en el ámbito de los servicios y en ocupaciones consideradas elementales.

Ante esta situación, la directora de Acción Social de Fundación Randstad, Silvia Galán, subraya que, aunque se han producido avances en la última década, aún queda mucho camino por recorrer. “Las mujeres con discapacidad han mejorado su tasa de empleo, han reducido el paro y han incrementado su nivel educativo, pero la distancia respecto al conjunto de mujeres sigue siendo amplia”, señala.

A su juicio, estos datos evidencian la necesidad de seguir reforzando las políticas y medidas que impulsen su integración laboral y favorezcan una participación plena y equitativa en el mercado de trabajo.

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