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La convivencia de hasta cinco generaciones en las compañías y un contexto marcado por la polarización y los cambios demográficos obligan a repensar el liderazgo empresarial. Directivos y expertos reunidos en el Ciclo Esade – Fundación SERES han coincidido en que la juventud no es solo el futuro, sino una palanca clave para acelerar la sostenibilidad, la transparencia y el impacto social.
Juventud y liderazgo intergeneracional: la nueva palanca del impacto empresarial

La agenda empresarial vinculada al impacto social atraviesa una etapa de transformación profunda. En un entorno complejo, con tensiones sociales y un escenario demográfico cambiante, las organizaciones se enfrentan al reto de integrar sensibilidades, expectativas y formas de trabajar muy distintas. La presencia simultánea de hasta cinco generaciones en el entorno laboral refuerza la necesidad de construir respuestas compartidas y situar a las personas en el centro de la estrategia corporativa.

Estas reflexiones se han abordado en la sesión “Juventud y liderazgo intergeneracional en la empresa”, celebrada en el marco del Ciclo impulsado por Esade y Fundación SERES, un foro que analiza el papel de la empresa ante los grandes desafíos sociales y económicos.

Un reto intergeneracional que afecta a la competitividad

Durante la apertura, Ana Sainz, directora general de Fundación SERES, puso el foco en la dimensión estructural del desafío. Según explicó, el reto intergeneracional constituye uno de los principales desafíos económicos y sociales para España, ya que obliga a las compañías a articular soluciones que aborden cuestiones como la empleabilidad, la formación continua o la llamada “nueva longevidad”.

Tal y como se destacó en el encuentro, esta realidad no solo plantea dificultades organizativas, sino también una oportunidad para conectar generaciones, reforzar la cohesión interna y construir proyectos empresariales con visión de largo plazo.

Por su parte, Ignasi Carreras, profesor y director de los Programas de formación directiva para ONG del Instituto de Innovación Social de Esade, subrayó que muchas empresas operan en un contexto externo especialmente exigente, en ocasiones “contracorriente”. En ese escenario, defendió la necesidad de revitalizar la agenda ESG (ambiental, social y de gobernanza) mediante nuevas alianzas, ideas y liderazgos.

Carreras apuntó además que las generaciones millennial y Z no solo valoran el contenido de su puesto de trabajo, sino también el propósito de la empresa y las condiciones laborales. Según explicó, estas generaciones aspiran a participar activamente en el impulso de la sostenibilidad corporativa y no limitarse a responder encuestas internas, reclamando un papel protagonista en la definición de la estrategia ESG.

La colaboración entre generaciones, motor de innovación

A lo largo del diálogo, los participantes coincidieron en que integrar la mirada de todas las edades no responde únicamente a una demanda social creciente, sino que constituye una ventaja estratégica frente a los cambios tecnológicos, demográficos y culturales.

Óscar Gutiérrez, director de Responsabilidad Social Corporativa de Randstad, señaló que la juventud debe entenderse no solo como agente de cambio por sus valores, sino también como un factor estratégico ante la contracción de la fuerza laboral. En este contexto, afirmó que la dimensión social de la empresa se ha convertido en un elemento clave para atraer talento, especialmente cuando las nuevas generaciones demandan equidad y garantías de empleabilidad futura en un escenario marcado por la inteligencia artificial.

Desde su experiencia, defendió que la clave no reside en un simple relevo generacional, sino en una “Gran Adaptación” que promueva trayectorias profesionales no lineales y fomente el aprendizaje bidireccional entre talento joven y sénior.

En la misma línea, Rosa Junquera, directora de Sostenibilidad de PRISA, destacó que solo un liderazgo verdaderamente intergeneracional permitirá traducir el compromiso empresarial en innovación real y en impacto tangible. Según explicó, es necesario habilitar más espacios de diálogo y colaboración entre distintas perspectivas para acelerar la transformación, al tiempo que se reconoce el papel de las nuevas narrativas y los entornos digitales en la forma en que la juventud se informa y exige coherencia a las organizaciones.

Carlos Marina, chief of Staff de HP Iberia, puso el acento en el valor de los equipos diversos. A su juicio, la sostenibilidad del futuro no se escribirá únicamente en memorias corporativas, sino en equipos que integren propósito, diversidad generacional y voluntad de cambio. También subrayó que la innovación surge en la intersección entre propósito, tecnología y talento joven, el espacio donde las compañías pasan del discurso a la generación efectiva de impacto.

Un espacio consolidado de reflexión empresarial

El Ciclo de Conferencias Esade – Fundación SERES, que se celebra desde 2011, ha reunido a 150 ponentes en más de 50 encuentros, consolidándose como un espacio de intercambio de tendencias y buenas prácticas en el ámbito social empresarial. Según informa la propia Fundación SERES, el objetivo es reforzar el papel de la empresa como actor clave del progreso económico y social.

En un momento en que la sostenibilidad exige coherencia, liderazgo compartido y capacidad de adaptación, la conversación intergeneracional se perfila como una de las claves para que las compañías mantengan su relevancia y legitimidad ante la sociedad.

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