
La transición ecológica está impactando de lleno en el mercado laboral. A medida que la economía avanza hacia modelos más sostenibles, los llamados empleos verdes se consolidan como uno de los motores de crecimiento económico y social más relevantes de las próximas décadas.
Así lo explicó Félix Peinado, director en España de la Organización Internacional del Trabajo, en el podcast ‘Futuro Sostenible’, según informa BBVA. Para el representante de la OIT, el papel de las personas es central en este proceso: la transición climática requiere talento formado y capacitado para liderar el cambio.
De acuerdo con la definición de la Organización Internacional del Trabajo, un empleo verde es aquel que combina dos dimensiones: condiciones de trabajo dignas y una contribución directa a la preservación o restauración del medioambiente.
No se trata únicamente de trabajar en energías renovables. El concepto abarca cualquier actividad profesional que reduzca el impacto ambiental, mejore la eficiencia en el uso de recursos o impulse modelos productivos más sostenibles, siempre bajo estándares laborales adecuados.
Para que la transformación climática sea efectiva, subraya la OIT, también debe ser socialmente justa. Las personas trabajadoras deben formar parte del proceso y beneficiarse de él. De ahí la importancia de la llamada transición justa, que busca garantizar que nadie quede excluido en el cambio hacia una economía descarbonizada.
Las estimaciones de la OIT apuntan a la creación de 24 millones de empleos vinculados directamente a las inversiones en acción climática. Al mismo tiempo, podrían desaparecer seis millones de puestos asociados a actividades intensivas en carbono. Sin embargo, cinco millones de esos empleos podrían reconvertirse mediante planes adecuados de recualificación.
Si se amplía el análisis al conjunto de la transición energética, el volumen potencial supera los 100 millones de puestos de trabajo a escala global.
Para lograr esta transformación sin fracturas sociales, Peinado destaca la necesidad de anticipación. Las empresas deben identificar con antelación qué perfiles necesitarán y qué nuevas competencias deberán adquirir sus plantillas. Además, considera imprescindible el diálogo social, la protección de las personas trabajadoras y la inversión en procesos de reskilling y upskilling.
Aunque los empleos verdes atraviesan múltiples actividades económicas, existen ámbitos que concentran actualmente un mayor dinamismo:
Asimismo, se abre un campo relevante en las cadenas globales de suministro, donde aumenta la demanda de perfiles especializados en reporting, cumplimiento normativo y consultoría en sostenibilidad. También la adaptación al cambio climático y el desarrollo del hidrógeno verde generarán nuevas oportunidades.
La OIT recuerda que la salud del mercado laboral depende directamente del estado del planeta. Los datos son contundentes:
“No puede haber crecimiento del empleo en un planeta enfermo”, advierte el organismo.
Pese al potencial de crecimiento, uno de los principales desafíos es la falta de profesionales cualificados para cubrir la demanda. Según la OIT, existe un problema generalizado de vacantes en sectores vinculados a la sostenibilidad.
El experto también alerta sobre la escasa integración entre los planes formativos y las inversiones ambientales. La transición ecológica no puede limitarse a objetivos técnicos; debe incorporar planificación educativa y dimensión social.
Otro reto significativo es la desigualdad de género. En sectores como las energías renovables en España, solo el 26% de las personas trabajadoras son mujeres, lo que evidencia la necesidad de políticas activas para promover una mayor participación femenina.
La demanda se orienta principalmente hacia perfiles técnicos. Sin embargo, las competencias transversales cobran cada vez más relevancia: capacidad de adaptación, trabajo en equipo, liderazgo y habilidades comerciales.
Además, se requiere una base sólida de conciencia ambiental que permita comprender aspectos como la eficiencia energética, el cumplimiento normativo o la seguridad y salud en el trabajo.
La OIT propone que estas competencias se integren desde la educación básica, con el objetivo de preparar a las futuras generaciones para un mercado laboral marcado por la sostenibilidad.
Para quienes quieran aprovechar esta oportunidad profesional, estas son algunas recomendaciones alineadas con las tendencias del mercado:
La transición ecológica no solo es una respuesta a la crisis climática, sino también una oportunidad para construir un modelo económico más resiliente, inclusivo y sostenible. Los empleos verdes se perfilan como una pieza clave para lograrlo.