
El encuentro anual del Grupo de Acción de Sostenibilidad y RSE en las Empresas Públicas, coordinado por Forética, reunió a representantes de 31 entidades estatales para analizar dos cuestiones que hoy marcan la hoja de ruta del buen gobierno: el vínculo entre las empresas públicas y la naturaleza, y el papel esencial de la diversidad en la gestión interna de las organizaciones.
La jornada fue inaugurada por Ana Gómez, directora de Experiencia del socio de Forética, y por Begoña Amores Serrano, directora de Comunicación del ICO, quienes destacaron la importancia de acelerar la adopción de prácticas responsables en un contexto marcado por nuevas normas europeas y nacionales.
Uno de los ejes de debate fue la creciente relevancia de la biodiversidad. Fernando Magdaleno Mas, subdirector general de Biodiversidad Terrestre y Marina del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, recordó que la protección de los ecosistemas ocupa un lugar cada vez más central en la agenda económica y empresarial del país.
A continuación, se celebró una mesa redonda moderada por Marta Carnero, responsable del Grupo de Acción en Forética, centrada en los impactos y dependencias de la naturaleza en la actividad de las empresas públicas. En ella participaron Joaquín Cuenca Lozano (Adif), Daniel Del Castillo Mora (Navantia) y Berta Aubets (BSM), quienes coincidieron en la necesidad de avanzar en métricas, metodologías y gobernanza para integrar la biodiversidad en la planificación corporativa.
Otro bloque clave del encuentro se dedicó a la diversidad y la inclusión en el sector público. Isabel Echarri, directora de Sostenibilidad y delegada de Protección de Datos del Grupo SEPI, subrayó los avances recientes: nuevas políticas corporativas, formaciones específicas y planes estratégicos que favorecen culturas organizacionales más abiertas y diversas.
Posteriormente, una segunda mesa redonda, moderada por Natalia Montero, directora de Asuntos Públicos de Forética, profundizó en las soluciones para gestionar de forma efectiva la diversidad. Participaron María Dolores Martelo Núñez (ICO), Celestino Rodríguez Rubio (INECO) y Vicente López (ENUSA), quienes destacaron el rol del liderazgo público para activar cambios internos sostenibles y duraderos.
La clausura corrió a cargo de Luis López, director de Estrategia Empresarial de Adif, y Germán Granda, director general de Forética. Ambos insistieron en que el sector público tiene la responsabilidad de marcar el paso en materia de sostenibilidad y de anticipar las demandas regulatorias que están transformando el mercado.
Fruto del trabajo realizado durante el año, Forética presentó el informe “Por un futuro responsable: Anticipando las demandas regulatorias y de mercado en materia de Naturaleza y Diversidad en las empresas públicas”. El documento recoge avances significativos: desde una creciente integración de la biodiversidad como elemento estratégico —impulsada tanto por factores internos (innovación, gestión del riesgo) como externos (presión regulatoria, expectativas de inversores y marcos como la TNFD o la Estrategia de Biodiversidad 2030)— hasta una mayor atención a la diversidad en sus múltiples dimensiones.
El análisis también alerta sobre un reto urgente: el envejecimiento de las plantillas públicas. Como recuerda Forética, España es el segundo país de la OCDE con mayor proporción de empleados públicos mayores de 55 años, lo que obliga a reforzar planes de igualdad con perspectiva de edad, promover el intercambio intergeneracional y activar políticas de retención y actualización de competencias.
La conclusión del informe es clara: una gestión sólida de la naturaleza y de la diversidad ya no es solo una cuestión ética, sino un factor determinante para impulsar la innovación, atraer talento y fortalecer la cultura organizacional en las entidades públicas. En un momento de cambios regulatorios acelerados, el liderazgo público vuelve a situarse en el centro de la transformación sostenible.