Hoy, 30 de julio, se conmemora Día Mundial contra la Trata de Personas, con el objetivo de concienciar sobre la situación de las víctimas del tráfico humano y para promocionar y proteger sus derechos. El lema elegido por Naciones Unidas este año es “Las voces de las víctimas marcan el camino”.
Trata de personas, la esclavitud del siglo XXI

Aún hoy, en pleno siglo XXI, la esclavitud sigue vigente: la trata de personas. La trata de personas es un delito que explota a mujeres, niños y hombres con numerosos propósitos, incluídos el trabajo forzoso y sexual. La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), como garante de la Convención contra el Crimen Organizado Transnacional y los Protocolos al respecto, asiste a los Estados en la aplicación del Protocolo para Prevenir, Reprimir y Sancionar la Trata.

En su artículo 3, dicho Protocolo define la trata como: “la captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de personas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad o a la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra, con fines de explotación. Esa explotación incluirá, como mínimo, la explotación de la prostitución ajena u otras formas de explotación sexual, los trabajos o servicios forzados, la esclavitud o las prácticas análogas a la esclavitud, la servidumbre o la extracción de órganos.”

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) calcula que casi 21 millones de personas en el mundo son víctimas de algún tipo de trabajo forzoso. En esa cifra se incluye también a las víctimas de trata para la explotación laboral y sexual que en su gran mayoría son mujeres y niñas. Si bien existen algunos países con mayores estándares de protección en materia de Derechos Humanos, todos los países están afectados por la trata, ya sea como país de origen, tránsito o destino de las víctimas. La esclavitud, tanto en su forma moderna como en la antigua, no es solo una vergüenza, sino que es inadmisible.

En diciembre de 2013, la Asamblea General de Naciones Unidas proclamó, en su resolución A/RES/68/192 el 30 de julio como el Día Mundial contra la Trata de Personas, para concienciar sobre esta grave problemática. Desde 2003, la UNODC ha recopilado información sobre aproximadamente 225.000 víctimas de trata detectadas en todo el mundo. Más del 70% de las víctimas de trata detectadas son mujeres y niñas, mientras que un tercio son menores.

Es importante destacar que todos los organismos internacionales advierten que esta situación se ha visto agravada tras la llegada de la covid-19. Naciones Unidas explica que la crisis económica en la que se encuentran muchas regiones ha traído con sigo pérdida de empleos y por consiguiente un exponencial aumento de la pobreza. Sumado al cierre de escuelas y el incremento de las interacciones en línea, lo cual ha aumentado las vulnerabilidades abriendo oportunidades para los grupos de la delincuencia organizada.

Este año, en el Día Mundial de la Trata el lema elegido es “Las voces de las víctimas marcan el camino”.  De este modo, la campaña busca situar las víctimas de la trata de personas en el centro y pone de relieve la importancia de escuchar y aprender de las y los supervivientes. De este modo, la estrategia comunicacional se centra en el papel crucial que desempeñan en el establecimiento de medidas eficaces para prevenir este delito, identificar y rescatar a las víctimas y apoyarlas en su camino hacia la rehabilitación.

Al pedir ayuda, muchas víctimas de la trata de personas se han encontrado envueltas en malentendido o incomprendidas por la falta de conocimiento del tema. Han sufrido experiencias traumáticas tras los rescates durante las entrevistas de identificación y los procedimientos legales. Otras víctimas se han visto revictimizadas y han sido castigadas por los delitos que fueron obligadas a cometer por sus traficantes. Otras han sido víctimas de la estigmatización o no han recibido el apoyosuficiente.

António Guterres, Secretario General de las Naciones Unidas, expresó que: “La trata de personas adopta muchas formas y no conoce fronteras. Demasiado a menudo, los tratantes de personas actúan con impunidad, y sus delitos no reciben la atención suficiente. Esto no puede seguir así”.

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