El pasado 3 de julio de 2021 ha entrado en vigor la Directiva europea que prohíbe la venta de artículos de plástico de usar y tirar. Para luchar contra la contaminación, dentro de los elementos que se prohíben se encuentran las pajitas, bastoncillos, cubiertos o platos de plásticos, entre otros. Sin embargo, en nuestro país aún está pendiente de aprobación el proyecto de ley de residuos que incluye, entre otras cosas, la trasposición de la norma.
¿Qué implican las nuevas medidas sobre plástico de un solo uso en la UE?

La Unión Europea ha dicho por fin adiós a los plásticos de un solo uso. A partir del pasado sábado 3 de julio de 2021, ya no se pueden vender en la UE bastoncillos de algodón para las orejas, cubiertos, pajitas, varillas para batir, palos de sujeción de globos y envases de poliestireno. Ni tampoco las bolsas oxodegradables de plástico que son publicitadas como biodegradables, pero que, según la UE, se descomponen en microplásticos que no lo son. Se trata de un importante paso rumbo a detener la emergencia climática a partir de la entrada en vigor la Directiva Europea que se aprobó en 2019. El objetivo final es lograr un modelo de economía circular en la UE, en el que los plásticos desechables que sigan usándose puedan ser reutilizables o reciclables en 2030.

Los Estados miembros tendrán que recuperar el 90% de las botellas de plástico en 2029. En 2025 el 25% del plástico de las botellas deberá ser reciclado y el 30% en 2030. Asimismo, se refuerza el principio de “quien contamina paga”, en particular para el tabaco, al introducir una responsabilidad ampliada para los productores. También tendrán más responsabilidad los fabricantes de aparejos de pesca, que tendrán que asumir el coste de la recogida de redes perdidas en el mar.

A partir de ahora, las cafeterías y restaurantes tendrán que utilizar tazas y pajitas de bambú, celulosa y otros materiales biodegradables. Pero no todo el plástico queda prohibido con la nueva regulación. Bolsas de un solo uso, botellas, envases de comida para consumo inmediato, paquetes, envoltorios, filtros de cigarrillos, productos sanitarios y toallitas húmedas serán restringidos y los productores tendrán que pagar por su limpieza, así como llevar a cabo campañas de concienciación sobre el impacto ambiental de estos productos.

Las nuevas medidas para detener el consumo desmedido de plástico cada Estado tomará sus propias mediadas. Todos los países de la UE tuvieron que presentar en julio de 2020 un plan para implementar la directiva sobre plásticos de un solo uso. Francia, por ejemplo, prohibirá la mayoría de envases para frutas y verduras, así como las bolsitas de té de plástico y los juguetes de plástico que se ofertan como parte de los menús infantiles. Alemania, por su parte, prohibirá los envases de comida de poliestireno. Otros países, como Italia y Bélgica, introducirán un impuesto al plástico para desincentivar su uso. En línea con el llamado Pacto Verde europeo, todos los países de la UE deben alcanzar un modelo económico circular en 2030. En España aún está pendiente la aprobación de la Ley de Residuos y Contaminación del Suelo que entre otras cosas se encargará de ello. Aun así, se ha dado a conocer una nota informativa que confirma  las restricciones a la entrada en el mercado y las obligaciones de marcado entrarán en vigor a partir del 3 de julio también en nuestro país.

Cabe aclarar que la nueva directiva no prohíbe el uso de botellas de plástico. Hechas de teraftalato de polietileno, estos contenedores plásticos son de los pocos que pueden ser reciclados y usados para hacer nuevas botellas, envases o fibras. El problema es que, en Europa, solo se recoge para reciclaje el 65 por ciento de las botellas. Las demás se descomponen en un proceso que lleva más de cien años. La directiva sobre plásticos de un solo uso establece que el objetivo de recogida para estas botellas sea del 90 por ciento en 2029.

Además, el artículo 8 de la directiva de plásticos de un solo uso especifica que los productores de tabaco deberán pagar la factura de la limpieza de cigarrillos que contienen filtros de plástico. Hechos de acetato de celulosa, un polímero que se descompone muy lentamente, anualmente se tiran a la basura alrededor 4,5 trillones de colillas de cigarrillos. Los activistas piden directamente que se prohíban, pero eso no sucederá hasta 2027, cuando se actualice la directiva sobre plásticos de un solo uso.

El contexto sanitario actual causado por la pandemia de coronavirus ha impulsado a que la prohibición de plásticos de un solo uso excluye plástico de material médico, como mascarillas y guantes. En la UE se han usado alrededor de 170.000 toneladas más de este tipo de material durante la pandemia, por lo que crecen las voces que piden alternativas. En algún momento, el plástico de la pandemia tendrá que formar parte de las reformas que regulan el plástico de un solo uso en la UE pero no será ahora.

La eurodiputada Frédérique Ries ,responsable de la tramitación parlamentaria del texto, destacó que la normativa que: “reducirá la factura de los daños medioambientales en 22.000 millones de euros, que es el coste estimado de la contaminación por plástico en la UE hasta 203. Europa se ha dotado de una legislación que defender y promocionar en la escena internacional, dada la naturaleza global del problema de la contaminación marina”.

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