Así lo afirma el informe “20 años de RSC/Sostenibilidad en las empresas españolas: evolución y tendencias” realizado por DIRSE y Merco, que ha sido presentado el pasado 28 de junio. En este se expone la evolución del peso que han tenido las variables de RSC/Sostenibilidad en los diferentes monitores de Merco, como aprendizaje para hacer de cara al futuro. Una de las conclusiones que emergen del documento es que la ética y la RSC/S se han convertido en una fortaleza esencial de la reputación incrementando su peso en estos 20 años. Sin embargo, el esfuerzo de las compañías en este ámbito aún está por detrás de lo que la sociedad les demanda.
La ética y la RSC continúan siendo las principales debilidades corporativas

 

El concepto de ética y RSC/Sostenibilidad (RSC/S) se ha modificado sustancialmente desde su surgimiento hasta hoy. En los últimos 20 años se ha producido un gran crecimiento, en el que la RSC va unida a la sostenibilidad, ya que, en palabras de Alberto Andreu, presidente de DIRSE, “estos dos conceptos trabajan en un mismo territorio: el de las compañías que tienen como suelo el cumplimiento de la ley, teniendo que reducir al máximo sus externalidades negativas y maximizar sus oportunidades e impactos positivos en el campo del desarrollo social, económico y ambiental”.

Para analizar estas modificaciones, Merco (el primer Monitor Empresarial de Reputación Corporativa) y DIRSE (Asociación Española de Directivos de Responsabilidad Social), se han aliado para estudiar la evolución de las variables vinculadas a las RSC/S que están presentes en los diferentes monitores de Merco en los últimos 20 años y lo han plasmado en el “Informe 20 años de RSC/Sostenibilidad en las empresas españolas: evolución y tendencias” . El objetivo de la investigación fue tener una imagen panorámica de cómo han ido variando su peso según los diferentes públicos encuestados.

El informe aborda en primer lugar como ha sido la evolución del concepto de reputación, que según Alberto Andreu: “El concepto de reputación es un mix entre lo que hacemos y decimos. Si lo que hago no se corresponde con lo que digo, hay un problema. Y si lo que hago no se cuenta, hay una falta enorme de oportunidad. Se ha perdido una gran ocasión”. En este sentido, la investigación muestra que, en los últimos 20 años, el perfil reputacional de las empresas Merco ha cambiado mucho. Según los datos obtenidos en el estudio, en 2001, la ética y la responsabilidad corporativa, como fortaleza, apenas figuraba con un 5%, mientras que en el año 2020 ese porcentaje sube hasta el 14%. Un ascenso que contrasta con la bajada de la calidad de la oferta comercial, del 37% al 22%. 

No obstante, la paradoja está en que la ética y la RSC siguen siendo la principal debilidad corporativa. Pues entonces ¿Qué ha ocurrido? Durante la presentación del informe, José María San Segundo, CEO de Merco, explicó que: “las demandas en materia de RSC siguen estando por encima de los avances y las expectativas están por delante de nuestras acciones y esfuerzos. Las expectativas ‘se comen’ los avances. El reto es tremendo”.

El informe muestra que, si nos centramos en la evolución del perfil reputacional de las empresas más responsables y con mejor gobierno corporativo de 2014 a 2020, el saldo de fortalezas y debilidades expone que el Compromiso con el Medio Ambiente y el cambio climático es la gran debilidad aún en el ámbito ESG (del inglés Environmental, Social and Governance). En relación al perfil reputacional de los líderes empresariales en 2020 la investigación afirma que no hay mucha diferencia entre lo que ocurría en 2011 y en 2020, si bien se destaca que ha habido una mejora significativa en el valor del Talento, que pasa del 11,7 en 2011 al 16,5 en 2020, los cambios no son tan llamativos.

Otro importante punto que se desprende de la investigación es que la RSC ha cobrado cada vez mayor relevancia como factor de liderazgo.  Al respecto, los datos revelan que el cuidado de la RSC se ha convertido en un valor y un claro indicador de liderazgo.  Por otra parte, respecto a la evolución de las fortalezas en las variables de Ética y RSC (2011-2020), el avance más significativo se produce en el Comportamiento corporativo ético, mientras que en debilidades lo encontramos en la Responsabilidad social y medioambiental. Desafortunadamente, el compromiso con el medioambiente sigue siendo, a día de hoy, una debilidad creciente. 

Por otra parte, en cuanto a la valoración que hacen los expertos en RSC, ésta cada vez es más crítica, mostrando un déficit en el periodo que va de 2013 a 2020 en las variables de comportamiento ético, transparencia y buen gobierno, responsabilidad con los empleados, compromiso con el medioambiente y el cambio climático y la contribución a la comunidad). No obstante, la investigación explica que si se compara con lo que ocurre en las empresas que han ocupado en top 10 del ranking Merco entre 2013 y 2020, se observa que hay un claro crecimiento en todas estas variables, lo que deja ver la correlación directa entre RSC y liderazgo.

En opinión de los panelistas que participaron en la presentación de este informe: “las expectativas de la sociedad eran más grandes que la realidad”.  En este sentido, todo indica que el esfuerzo va por detrás de lo que se demanda a las compañías en la actualidad, con lo cual hay que seguir trabajando y hacer más. Si bien es innegable el gran camino recorrido, aún queda mucho por hacer y mejorar.  En los últimos años la sociedad se ha vuelto más exigente en materia de RSC y Sostenibilidad, es por esto que las empresas deben estar a la altura de las circunstancias con respecto a la ética, el gobierno corporativo y la responsabilidad medioambiental.

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