Un recientemente publicado informe de La Comisión Económica de las Naciones Unidas para Europa, (UNECE por sus siglas en inglés) Bajo el nombre “Is the UNECE region on track for 2030? Assessment, stories and insights.” advierte que, si así continúa el ritmo en el que se está avanzando en materia de Objetivos de Desarrollo sostenible, en 2030 sólo se alcanzarán 23 de las 169 metas. Asimismo, el documento realiza una aproximación a los efectos de la pandemia en el avance hacia los ODS y muestra que, en términos generales, ha habido una clara ralentización al menos en el corto plazo. La región se enfrenta a importantes retos para acelerar o invertir las tendencias cuando sea necesario. En este contexto, la investigación sostiene que el compromiso con la Agenda 2030 requiere intensificar los esfuerzos para encontrar soluciones políticas adecuadas a las nuevas circunstancias.
Más utopías que realidades en la consecución de los ODS

La Comisión Económica para Europa de las Naciones Unidas, (UNECE por sus siglas en inglés), ha publicado su informe anual sobre el avance en ODS de la región Bajo el nombre Is the UNECE region on track for 2030? Assessment, stories and insights., que incluye, además de los países europeos, a EE.UU., Canadá, Israel, Turquía y las repúblicas de Asia central. Desde la firma de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible hace más de cinco años, los países de la CEPE han tomado medidas para integrar los objetivos y las metas en sus planes nacionales de desarrollo y han avanzado hacia su consecución.

Los resultados de la investigación no son nada alentadores, ya que advierten que, de seguir con las tendencias actuales, en 2030 solo se alcanzarán en la región 23 de las 169 metas de los ODS. Sin embargo, hay que matizar que este estudio solo se basa en el análisis de 89 metas de las 169 que contiene la Agenda 2030, ya que los 80 restantes no pueden evaluarse por falta de datos.

Asimismo, el informe realiza una aproximación a los efectos de la pandemia en el avance hacia los ODS dentro de la región. En él se pone de manifiesto que los avances observados antes de la pandemia hacia la consecución del ODS 5 que refiere a alcanzar la igualdad de género corren el riesgo de revertirse mientras que, en un plano más positivo, la evaluación muestra que las metas relacionadas con la difusión y el uso de las tecnologías de la información y la comunicación (9.c, 17.6 y 17.8) – un área de importancia crítica para operar bajo las restricciones de la pandemia – parecen estar bien encaminadas en la región europea.

Pese a algunos avances, en general, el análisis muestra que, a causa de la pandemia, ha habido una ralentización en todos los ODS al menos en el corto plazo. Es claro que los efectos de la crisis sistémica sin precedentes que la pandemia ha desencadenado afectan de manera directa al desarrollo sostenible de las comunidades en todo el mundo.

Evidentemente, la pandemia está provocando un gran retroceso en múltiples Objetivos de Desarrollo Sostenible. La región se enfrenta a importantes retos para mantener el progreso, y para acelerar o invertir las tendencias cuando sea necesario. En este contexto, la investigación sostiene que el compromiso con la Agenda 2030 requiere intensificar los esfuerzos para encontrar soluciones políticas adecuadas a las nuevas circunstancias.

Con el objetivo de obtener una fotografía del estado de los Objetivos de Desarrollo Sostenible en la región el informe ofrece una catalogación de colores por ODS con el que identificar el grado de avance en cada una de las metas: verde si el ritmo de progreso es suficiente para alcanzar el valor objetivo en 2030; amarillo si es necesario acelerar el progreso para alcanzar el valor objetivo; y rojo si la tendencia observada actualmente es contraria a la dirección deseada. En este sentido, el color mayoritario es el amarillo con 57 de las 89 metas analizadas, seguido del verde con 23 metas y el rojo con 9.

La evaluación se basa en los datos disponibles en la Base de Datos de Indicadores Globales de ODS de las Naciones Unidas, casi todos los cuales pertenecen a la época anterior a la pandemia. Esta evaluación indica que la región alcanzará sólo 23 objetivos para 2030.  Si bien el informe muestra que la región está en vías de reducir la pobreza extrema, la desnutrición y la malnutrición, y proporcionar acceso a los servicios básicos y a una vivienda adecuada, es poco probable que se alcancen los objetivos de reducción de la pobreza definida a nivel nacional y la pobreza multidimensional, especialmente a la luz de las deficiencias previstas en materia de protección social y recursos para los programas de lucha contra la pobreza.

La Red Española del Pacto Mundial analiza el avance en cada área del desarrollo sostenible teniendo en cuenta estas metas: Clima y medioambiente: En cuanto al clima y al medioambiente, la región está en vías de alcanzar 7 metas. En este sentido, si se mantiene el ritmo actual de progreso, es probable que la mayoría de los países de la región reduzcan las subvenciones a los combustibles fósiles hasta casi cero en 2030 (indicador 12.c.1) y cumplan los objetivos relativos a la intensidad de carbono del producto interior bruto (indicador 9.4.1). Sin embargo, la región tendría que acelerar el progreso o invertir las tendencias actuales para cumplir otras metas climáticas y medioambientales críticas, como los relacionados con la conservación de los ecosistemas y la biodiversidad, la gestión sostenible de los bosques, la resiliencia ante las catástrofes, la generación y el tratamiento de residuos y el uso sostenible de los recursos naturales.

En relación a la pobreza y el acceso a los servicios básicos: la región va por buen camino en la reducción de la pobreza extrema, la desnutrición y la malnutrición, y en el acceso a los servicios básicos y a una vivienda adecuada. Sin embargo, la sostenibilidad del suministro de alimentos es incierta. Se prevé que el riesgo de extinción de las razas de ganado locales -una importante fuente de nutrición sostenible- aumente para 2030. Asimismo, la inversión gubernamental en productividad y eficiencia agrícola en relación con la contribución del sector agrícola a la economía disminuyó entre 2000 y 2017 en casi dos tercios de los países de la UNECE de los que se tienen datos.

En el caso de algunos de los objetivos relativos a la actividad económica y las ciudades, como los relativos a la energía asequible y no contaminante (ODS 7), a ciudades y comunidades sostenibles (ODS 11) y al consumo y la producción responsables (ODS 12), los avances van por buen camino o indican que estos ODS podrían alcanzarse si se multiplican los esfuerzos. Pero en otros, las tendencias adversas observadas en una o más metas señalan que estos ODS están lejos de cumplirse a menos que se concentren las políticas para cambiar su curso. Se trata, en particular, del ODS 8 sobre crecimiento económico y trabajo decente y del ODS 9 sobre industria, innovación e infraestructura. En lo relativo al ODS 16 Paz y Justicia, si bien la disminución de la corrupción y el fortalecimiento de las instituciones representan un avance positivo hacia sociedades más pacíficas e inclusivas para 2030, es necesario revertir el aumento de las víctimas de la trata de personas (indicador 16.2.2).

Por último, según las mediciones realizadas antes de la pandemia, la región está en vías de alcanzar 5 de los 13 objetivos de salud y bienestar. Concretamente, la seguridad vial, los efectos de la contaminación sobre la salud y la gestión de los riesgos sanitarios han mejorado en toda la región. Sin embargo, más de la mitad de las metas dentro de este ODS requieren un impulso mayor y se teme que la pandemia pueda frenar aún más los avances en áreas como la salud mental, el abuso de sustancias y el desarrollo del personal sanitario.

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