El estudio anual sobre ISR elaborado por Spainsif, muestra que en nuestro país este tipo de inversiones ha aumentado y crecido con fuerza. En 2019 la inversión sostenible ha alcanzado los 285.454 millones de euros, lo que ha supuesto un incremento del 36%, respecto al año anterior. Además, la investigación destaca el crecimiento de la inversión minorista, que representa un 19% del total.
España presenta un terreno fértil para la Inversión Sostenible y Responsable de calidad

El día de hoy, 29 de octubre, se ha presentado en el XI Encuentro Anual de Spainsif el estudio ‘La Inversión Sostenible y Responsable en España 2020’. El mismo destaca la consolidación de la Inversión Sostenible en España, fruto de una mayor demanda del inversor ASG, alcanzando los 285.454 millones de euros, y, sobre todo, la tendencia hacia una Inversión Sostenible de calidad, que se va alineando con el futuro marco regulatorio de la UE. Asimismo, revela el crecimiento de la inversión minorista, que pasa del 15% en 2018 al 19% en 2019. Javier Garayoa, director general de Spainsif, ha concluido la presentación subrayando la urgencia de contar con equipos de análisis y gestión formados en aspectos ASG, y en la necesidad de ofrecer productos sostenibles tanto para los inversores institucionales como para los ahorradores.

Dadas las condiciones sanitarias actuales, el evento, patrocinado por Amundi, BBVA, Morningstar y VDOS, se ha celebrado por primera vez en formato online y ha contado con más de 250 asistentes. En él se ha puesto de relieve el crecimiento de la Inversión Sostenible durante 2019, incentivado por el Plan de Acción de Finanzas Sostenibles de la Comisión Europea, el desarrollo de la Taxonomía de actividades verdes, el estándar de bono verde europeo y el aumento de la demanda de las inversiones según criterios ambientales, sociales y de buen gobierno (ASG).

Joaquín Garralda, presidente de Spainsif, ha resaltado que no sólo se aprecia un aumento notable en el volumen de activos gestionados bajo criterios ESG, sino que “se están experimentando cambios estructurales muy relevantes en la ISR, impulsados principalmente por la Unión Europea. Cambios que están siendo recibidos positivamente por el sector financiero en lo que atañe a la clarificación de los estándares de medición y, en consecuencia, permitiendo una clasificación más rigurosa de los tipos de ISR”.

Por su parte, Valvanera Ulargui, directora general de la Oficina Española de Cambio Climático, ha destacado lo oportuno de la celebración del evento, en un momento de confluencia de dos crisis globales como la pandemia COVID-19 y el cambio climático, que incentivan la aparición de nuevas formas de relacionarse con el sector financiero y apremian la aplicación de un marco normativo que “anticipa riesgos, evita daños y reduce costes de reparación”. En el evento también se ha presentado el estudio ‘Las inversiones y el cambio climático’, que confirma la sensibilidad del inversor sostenible respecto a las finanzas ligadas con la transición energética. Javier Garayoa, director general de Spainsif, ha subrayado la oportunidad de acelerar en las inversiones de transformación y establecer los mecanismos necesarios para garantizar la transición justa.

Por otro lado, en una mesa redonda moderada por José Manuel Marqués, director de la División de Innovación Financiera de Banco de España, se ha analizado el impulso que el COVID-19 ha tenido en las inversiones según criterios ASG durante la pandemia, que se han mostrado como un valor seguro y más rentable que otro tipo de inversiones.

Alberto Gómez-Reino, director de Sustainable Investment & Institutional Asset Allocation en BBVA; Jorge Diaz, responsable de Ventas para Cliente Institucional en Amundi; Dámaso Zagaglia, asociado del equipo Second Party Opinion de ISS ESG; Tomás Conde, ESG senior advisor en la Asociación Española para las Relaciones con Inversores (AERI); y Carlos Bravo, secretario confederal de Políticas Públicas y Protección Social de CCOO, han coincidido en destacar el protagonismo que tendrá la regulación sobre finanzas sostenibles en la recuperación económica y en la aceleración de la transición hacia una economía baja en emisiones de gases de efecto invernadero.

Si algo está claro actualmenre es el papel primordial que tiene el sector financiero en la economía real y en el entorno. Es por esto que más que nunca cobra importancia el papel de los bancos como impulsores de una transición rápida pero también justa, que facilite a empresas y ciudadanía el recorrido desde una economía marrón a una economía verde controlando todos estos riesgos y aprovechando las oportunidades.

 

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